Se muestran los artículos pertenecientes al tema Sexo.

Me gusta despertarla besándola en los labios;
aparto un poco el vello y beso sus labios.
Con la punta de mi lengua abro el camino,
obteniendo como respuesta un ligero estremecimiento.
Continuo lamiendo la cara interna de sus muslos,
subo luego a su vientre,
me entretengo en el ombligo,
subo mis manos hasta sus pechos,
y ella despertando las aprieta con las suyas
a la vez que musita un agradable "Buenos días".
Sigo con mi tarea,
introduzco mi lengua,
chupo, muerdo, beso.
Hasta que sus muslos empiezan a temblar,
entonces agarra mi cabeza,
aprieta sus piernas,
exhala un suspiro que le sube del alma
y un agrio y blando licor invade mi boca.
Me gusta guardar ese sabor hasta que voy a la Fábrica,
y cuando paso por delante de mis compañeros,
contoneando mi cuerpo y susurran: ¡¡María Luisa, qué buena estás!!,
busco nuevamente con mi lengua,
encontrando su recuerdo en mi boca y sonrío.

Algo civilizado
que demuestra
que el placer
puede ser buscado
por sí mismo
Algo que nos distingue
de los animales.
Como el clítoris,
la literatura
y el fuego

Las estrellas descienden en apariencia
gracias al telescopio
fabricado por los jinetes
de los medios masivos de comunicación
que ofertan la epidermis del otro;
lo mismo para concebir un paradigma sexual
que jamás podrá ser concretado,
como para adentrarnos en la vida
de quienes debieran no importarnos
y no obstante nos conciernen
gracias a esa presunta aproximación
y conocimiento del espacio exterior.

Propongo aquí cinco principios respecto a las caricias:
1. Darlas cuando tenemos ganas.
2. Pedirlas cuando las necesitamos.
3. Aceptar y disfrutar las auténticas.
4. Rechazar las que NO queremos.
5. Dárnoslas a NOSOTROS mismos (Autoestima).

Aire,
soñé por un momento que era aire,
oxígeno, nitrógeno y argón,
sin forma definida, ni color.
Fui aire, volador.
Como yo soy muy consciente
hasta en esta situación,
decidí ser consecuente
con mi nueva dimensión
y probé a ser respirado
por la que duerme a mi lado.
Sin entrar en pormenores,
yo sé hacer cosas mejores

La habitación está un poco más oscura cuando Iris sale del baño envuelta en una bata blanca abierta. Saca el taburete de debajo del tocador y se sienta frente al espejo. Coge con la mano derecha el cepillo blanco de plástico y comienza a peinarse con movimientos rápidos y rítmicos provocando un leve chasquido. Sujeta con la mano izquierda el cabello sobre uno de los hombros y realiza los largos, rápidos y rítmicos movimientos con la mano derecha. Se detiene un instante y enciende la lamparilla del espejo. Farrell coge una revista de fotos del aparador que está al lado del sofá y se estira para encender la lámpara golpeando sin querer el pergamino de la pantalla al buscar la cadenilla. La lámpara está unos centímetros por encima de su hombro derecho y la pantalla marrón cruje cuando la toca.
Afuera está oscuro y el aire huele a lluvia. Iris le pregunta si cerró la ventana. Mira hacia la ventana, luego al espejo, ve su propio reflejo y detrás a Iris observándole sentada frente al tocador, con otro Farrell más borroso mirando fijamente desde la ventana que ella tiene al lado. Tiene que llamar a Frank para confirmar que salen de caza mañana por la mañana.
Pasa las páginas. El cepillo se tambalea sobre la superficie del vestidor.

No pienso en ti
como un objeto,
ni me interesas
solo para la cama
pero mentiría
si no dijera
que hay una parte de ti
que me interesa más
que todas las demás

y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos
en cambio sé que en tus brazos
el mundo tiene sentido
y si beso la osadía
y el misterio de tus labios
no habrá dudas ni resabios
te querré más
todavía.

Al haberme concedido la fausta ocasión de encontrarte,
he entrado ahora a los aposentos de tus esposas.
Aunque mi amor anhela el primer encuentro,
Temo, como si estuviera por tocar agua caliente.
No poseo talento alguno, pero agotaré toda mi capacidad,
para cumplir con los deberes de una esposa:
cuidaré con esmero las vituallas
y con obediencia ayudaré en los sacrificios ancestrales.
En mis pensamientos anhelo ser la estera de tu cama
para cubrir tu lecho cuadrado.
Quisiera convertirme en cubrecama y dosel de seda,
para protegerte del frío y de las corrientes de aire.
He limpiado la almohada y la estera de tu lecho,
y he llenado el incensario con incienso exquisito.
Cerremos el doble cancel con su candado de oro,
Encendamos la lámpara para que inunde con su luz la habitación.
Me quito mis ropajes y remuevo el polvo y la pintura,
y despliego el rollo de imágenes que está al lado de la almohada.
Tomaré por instructora a la Joven Sencilla,
para que podamos practicar abigarradas posturas,
aquéllas que un marido común haya visto pocas veces,
aquéllas que T’ien lao enseñó al Emperador Amarillo.
Ningún gozo podrá compararse con los placeres de esta primera noche,
Que serán inolvidables, aunque hayamos alcanzado la vejez.
Chang Hen (78-139)

Ardiendo como estoy, solo atino a suplicar
Devórame
sin barreras hazme de ti.
Explórame,
junta tu cuerpo con el mío.
Incítame
toma mis labios.
Provócame
desnudémonos despacio,
toma tu tiempo.
Desliza las yemas de tus dedos
por valles planicies y veredas.
Río abajo
el placer te espera.
La flor de carne que es mi sexo,
roja y palpitante se ofrece para ti.
Deshójala despacio.
No te sacies
como un buen plato
devórame siempre.
Apenas rozando con tu lengua
o con leves mordisquitos
Mas comes mas apetito sientes.
Dame tu deseo tus delirios
Grita, gime conmigo
Devórame devórame devórame............

Hay sexo en la mirada,
que se hace con la mirada,
en la boca, en todo el cuerpo.
Hay sexo en el silencio,
o gritando, en la oscuridad,
o a plena luz del día.
Hay sexo con tu mismo sexo
y sexo con el otro sexo.
Hay sexo que se come,
sexo que se bebe,
sexo que se espera y no llega,
sexo que se desea
y sexo que se aborrece,
sexo que nos hace daño
y sexo que nos sana,
sexo que se llora
y sexo que da risa,
sexo sobresaliente
y sexo que no tiene importancia...
Hay hasta sexo virtual y sexo en solitario...
pero sobre todo es eso,
sexo, sólo sexo y nada más (y nada menos).
Después está el amor
pero eso es otra historia
que nada tiene que ver...

En la Cueva de Zoar, voy a cavarte.
Te voy a comer como una fruta.
Isis celestial serás para mis manos.
Astarté ardiente serás para mi boca.
Subiré a tus muslos, penetraré los cielos.
Míos serán tus pechos y tus nalgas,
tus curvas deliciosas, mías.
Nunca diré: ¡No te quiero;
o que una ofrenda de fuego te consuma!

por una hora en tu cama.
O quizás
sí
que cambiaría
todo.
Por una hora en tu cama.

Derecha te alzas ahora, desconocida,
y no te marchitas,
como si no fueras
jamás a dejar de estar tiesa.
En cambio,
cuando Nemeseno
se acostó todo él junto a mí
ofreciéndome cuanto deseara,
pendías como un muerto.
Estírate, hínchate y llora.
Todo en vano:
no obtendrás compasión
alguna de mi mano.
Escitino de Teos (s. VI a.C.)
Cortesía de El mundo desde mi ombligo

Algo civilizado
que demuestra que el placer
puede ser buscado por sí mismo
Algo que
nos distingue de los animales.
Como el clítoris,
la literatura
y el fuego

Pues nada. De esta salgo republicano. O empezaré a pensar que no existen.

Esos mismos que estás pensando
y que se cumplan, si eso es bueno para ti.
Jamás lo vas a saber te desea una feliz entrada y salida... también de año.
La navidad era un concepto, como mi polla. Porque mi polla era el árbol de navidad. Con sus bolas. Con su espumillón de color negro. Mi polla era el abeto sobre el que colocar la perfecta estrella de tu coño en perspectiva. Un belén de posibilidad sobre el que edificar paraísos aparentes. Escorzados los cuerpos, ansiosas las glándulas secretoras de lubricación. Dilatados los esfínteres de alegría y desconcierto.
La navidad, sin duda, era un concepto.
La navidad era una entelequia, como tu cuerpo de zorra. Había un no sé qué de posibilidad resuelta, de deseo inalcanzable. Había un recuerdo ancestral en los alrededores de tu sexo, sagrado cáliz de mis desventuras. Último descanso de mis apetencias intempestivas.

Hice bien en herirte,
mujer desconocida.
Al abrazarte luego
de distinta manera,
¡qué verdadero amor,
el único, sentimos!
Como el mueble y la tela, tu desnudo
ya no tenía imponancia bajo el aire,
bajo el alma, bajo nuestras almas.
Nosotros ya no entendíamos de aquello.
Era el suelo de un ámbito
celeste, imponderable.
Éramos transparencias
altísimas, calientes.
¿Lotería? Con el 69 ya me siento feliz.
Siempre he sospechado que no era posible tanto exceso de simetría entre vosotras dos.
Tan altas, tan pétreas, tan correctas, tan inmutables, tan barrocas...
Tan iguales.

Dentro de ti crece
un puente secreto
y a veces lo cruzo
y otras me detengo
y vivo
enredado entre tu pelo.
Calles y ventanas
llevan a tu encuentro
a veces camino
a veces no puedo
y vivo
enredado entre tu pelo.
Pájaros y alambres
veletas y vientos
ando patinando
en ríos de hielo
y vivo
enredado entre tu pelo.
Pablo Guerrero
Mi querida Maricoché me mandó hace tiempo una cadena proveniente del Sr. Baco.
Uno es muy bien mandao, aunque un poco perezoso. Por eso he tardado en responder. Pero más vale tarde que nunca. Ahí voy.
1.- ¿Cual fue el polvo de tu vida?
Uff. Difícil. Son varios. Muchos, creo. Normalmente inesperados, aunque tengo cierta debilidad por los planificados en hoteles. Recuerdo uno maravilloso en un parador. Otro, con la mujer de un amigo. Es difícil explicarlo sin contarlos enteros. La primera vez con una de mis antiguas parejas, a escondidas en el piso de unos amigos de ella. Otro, un ataque de priapismo en una pensión de Atenas... ¡Qué buenos recuerdos!
Y aún espero que el mejor de todos esté por llegar.
2.- ¿Cual es el sitio mas original en el que has follado?
El otro día hicimos esta pregunta en una reunión y... ¡yo que pensaba que era original!
En un autobús interurbano, en las literas de arriba de un tren (con el departamento repleto),en un trastero, en una casapuerta. No lo he hecho nunca en los servicios de un bar (tampoco me apetece demasiado) ni en un ascensor. Sí que me gustaría en una piscina, o en el mar, o en una playa desierta.
3.-¿Que es lo que mas te gusta mientras estas follando?
Notar cómo ella llega al orgasmo. Es un momento mágico.
4.-¿Que es lo que mas te molesta mientras estas follando?
Cito a mi antecesora en la cadena: Creo que esta es la respuesta menos original de todas, porque es algo comun.....pues claro, el coitus interruptus....por el motivo que fuere. Y me hubiera gustado que se usara menos la palabra follar en el cuestionario, ya que estamos.
5.-¿Que fantasia sexual te queda por cumplir?
Básicamente, acostarme con algunas personas concretas,... pero eso no cuenta como fantasía ¿no?. Me gustaría repetir algunas: dos chicas a la vez, por ejemplo. O una orgía. Bueno, me faltan dos chicos y una chica haciendo un sandwich, si es por faltar, pero no está muy alta en la lista de preferencias. Sí he estado alguna vez en esa situación pero no llegamos a la postura concreta.
6.- ¿Con que personaje masculino y femenino de la blogosfera te darías un revolcón sin dudar?
Sin dudarlo: Maricoché . Me gustan muchísimo las Salidas de Emergencia y me encanta entre ellas laceci. También, por supuesto, con la estupenda Mamots o con la la vecinita. No desdeñaría un trío con Julia y Wolff si se diera la oportunidad. Reconozco también que la guiri me da mucho morbo, pero me temo que será imposible. Con ella me gustaría practicar algunas de mis fantasías. Y seguro que me olvido de ti. Discúlpame.
7.-¿A quien le paso el testigo?
A todos los lectores y lectoras que llevan tanto tiempo sin comentar nada. Me tenéis extrañado. Y mira que me curro la página últimamente (Sí, ya sé que la calidad de los textos ha bajado, pero es que es difícil encontrar buena poesía erótica). Bueno, pues, por involucrar a alguien, a las antedichas: Salidas de Emergencia (de nuevo, mención especial a laceci), a Mamots,a la vecinita y a Julia y Wolff.
Y bueno, esta anotación rompe dos tradiciones. No encuentro una foto adecuada y es un texto personal. Alguna vez tenía que ser.

Es imposible no sepultarme
en esta angustia
de no verte pegado a mi almohada
Visto de negro
porque me siento poseída
por tu sombra
alrededor de mi sexo
Tu sexo haciendo circuito
con este tejido difuso
donde he aprendido
a susurrar acertijos
que son tu nombre
de grillo húmedo
Soy la esclava perfecta
perfecto
este instante
No se parece a ti
ni el mar más salado
ése que me hunde en el lunar
negrísimo de tu pecho

Allí precisamente,
un momento
inimaginable,
un suspiro,
una imagen fugaz,
una sóla vez.
Y cuando
me volví
para mirarte
ya no estabas.
No dejaré
de preguntarme
si realmente ocurrió.

Con la imagen del cuaderno en la cabeza, sintió el mismo mareo de su primera borrachera, luego de haber bebido con fervor de homenaje alguna de las combinaciones, exactamente las mezclas número dieciocho y la número veintiseis, champagne con cassis y nuez moscada y vodka con jugo de uva negra y pimienta blanca.
Como si el recuerdo de la ebriedad no pudiese sacarla del pasado, volvió a sentir el primer sacudón, inolvidable y vertiginoso, de la primera raya de cocaína que la ayudó a no estar más borracha.
Se vio nuevamente sentada en círculo entre un grupo de gente como ella -ahora eran todos adultos, ella ya tenía veinte- mientras repetían la oración de la serenidad como un mantra.
Dios concédeme serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar. Valor para cambiar aquéllas que puedo y sabiduría para reconocer la diferencia.
Todavía le funcionaba.
Empezó a decirla y de inmediato se encontró en la noche en la que le dieron un llavero de plástico negro por haber cumplido seis meses de abstinencia.
Volvió a sentir la saliva de los besos que le dio su mejor compañero de los grupos de narcóticos, Favio.
Suspiró largamente cuando se vio haciendo el amor con una pasión que no había conocido y a un nuevo suspiro sumó una lágrima, la primera de ese día, cuando se le vino encima toda la oscuridad de un domingo más o menos cercano en el que Favio la abandonó sin ninguna razón.
Al menos ella no había encontrado ninguna.
Revestir sabe el vino los más sórdidos antros
De un milagroso lujo,
Y hace surgir más de un pórtico fabuloso
Entre el oro de su rojo vapor,
Como el sol que se pone en un cielo nublado.
Agranda el opio aquello que no tolera límites,
Lo ilimitado alarga, el tiempo profundiza, los deleites ahonda,
Y de placer triste y oscuro, anega y colma al alma rebasada.
Charles Baudelaire
Alma restregaba el cuerpo del marido con una tusa de maíz enjabonada, el cuello de toro, el pecho velludo, el vientre, la espalda, los muslos, la mirada de milano en los senos duros, en las caderas, en el vellón negrísimo del pubis, las manos de Alma sobre el vientre, se deslizan a los testículos, soba rítmicamente el miembro entumecido, adelante, atrás, el falo de garañón, de toro de lidia, el hombre encendido por el deseo de pie frente a la gitana que se pone de rodillas, el miembro degustado con artificio, con laboriosidad, con glotonería, la esperma caliente sobre los senos, el vientre, los muslos. La gitana mira a la pared que la separa del cobertizo, lo sabe ahí, contemplándola cabalgar, mirándola poseer al hombre rendido, boca abajo, la lengua buscona en el círculo negro, rodeándolo, hundiéndose en él, la tusa sujeta con ambas manos se introduce de un golpe y provoca un estertor en el cuerpo de ébano que se retuerce y serpentea en el suelo, ella a caballo sobre la espalda sostiene la tusa con una mano mientras con la otra se frota el clítoris, lo sabe ahí, tras la pared, tras el agujero taladrado en la madera, contemplándola, viéndola espléndida jinete, dueña y señora del cuerpo que gime y suplica, el cuerpo sudoroso del marido...

hasta que una noche casualmente de luna
con murciélagos suaves con fantasmas y todo
esos amantes pobres se miraron a dúo
dijeron no va más al carajo selene
se fueron a su cama de sábanas gastadas
con acre olor a sexo deslunado
su camanido de crujiente vaivén
y libres para siempre de la luna lunática
fornicaron al fin como dios manda
o mejor dicho como dios sugiere.

Me gusta despertarla besándola en los labios; aparto un poco el vello y beso sus labios.
Con la punta de mi lengua abro el camino, obteniendo como respuesta un ligero estremecimiento
Continuo lamiendo la cara interna de sus muslos, subo luego a su vientre, me entretengo en el ombligo, subo mis manos hasta sus pechos, y ella despertando las aprieta con las suyas a la vez que musita un agradable "Buenos días".
Sigo con mi tarea, introduzco mi lengua, chupo, muerdo, beso. Hasta que sus muslos empiezan a temblar, entonces agarra mi cabeza, aprieta sus piernas, exhala un suspiro que le sube del alma y un agrio y blando licor invade mi boca.
Me gusta guardar ese sabor hasta...
Y ya te vas y ya me voy. 
Oculta rosa palpitante
en el oscuro surco,
pozo de estremecida alegría
que incendia en un instante
el turbio curso de mi vida,
secreto siempre inviolado,
fecunda herida.
Alaide Foppa
(Elogio de mi cuerpo)

Si ahora alguien nos preguntara
si estamos dispuestos
a pagar a cambio de sexo,
la mayoría responderíamos que no.
Si nos hicieran una segunda pregunta,
esta vez sobre si estaríamos dispuestos
a pagar a cambio de recibir amor,
seguramente la respuesta mayoritaria
volvería a ser no.
Pero hace algún tiempo, no demasiado,
me di cuenta de que cada vez
que digo sí cuando quiero decir no,
en realidad es como si pagara
a cambio de recibir amor o afecto.
Prácticamente nunca.
Frecuentemente algunas parejas encuentran la práctica del recorte o afeitado del pelo púbico de la mujer facilita el cunnilingus. Hay mujeres que encuentran al cunnilingus más placentero y la higiene personal más sencilla cuando están completamente afeitadas. Y algunas parejas prefieren todo el pelo púbico cubriendo los genitales femeninos. Afeitar y recortar el pelo púbico es una cuestión de elección personal, no un requerimiento para el sexo oral.

Casa de piedra y sueño que se entrega
en torre de alas y en jardín cerrado.
Tamaño del amor insospechado.
Reino tardío de una alondra ciega.
A tu fina quietud mi paso llega,
dichoso de llegar, pero cansado.
Me corona la luz, tengo un aliado,
y la noche de paz nada me niega.
Este es mi sitio, mi querencia humana,
para empezar de nuevo mi mañana
y borrar en su amparo la fatiga.
Por eso, casa mía, casa cierta,
en mis labios te da, limpia y despierta,
con el ángel de flores que te abriga.
¿qué le voy a pedir a los Reyes Magos este año?
Echaré de menos esos días
tan distinta
y tan igual
tan
soñada
tan
deseada
¿para
cuándo?

Cuando te vayas,
deja la puerta abierta.
Tal vez alguien quiera
ocupar el vacío
que dejaste en mi cama

como un mulo de carga,
dejando la vida
por un puñado de monedas;
aguantando jefes,
compañeros,
clientes,
broncas,
malas caras.
Menos mal
que me esperas
al volver
a casa

Nuestros cabellos flotan en la curva del aire
y en la curva del agua flota un barco pirata
que lleva en su cubierta entre cercos de brea
tus miradas de ámbar y el ámbar de tus manos.
Nuestros cabellos flotan en aire enrojecido
mientras su cuerpo pende hecha color su carne
de los siete colores tendidos en un arco
sobre el cielo de hule herido por sus ojos.
¿Por qué siempre rehuyes el encerrar tu carne
en mi carne cuajada de flores y de heridas
abiertas con puñales en madrugadas blancas
llegadas del desierto entre nubes de polvo?
Nuestros cabellos flotan en la curva del aire
envueltos entre ráfagas de crímenes violentos
y manos inocentes quieren lavar la sangre
derramada en la tierra por el primer amor.
Nada mejor para cantar la vida,
te admiras
Y ya la hora llegó
Y el agua se desnuda
y salta de su lecho
Más desnuda que el agua
Y la luz se desnuda
y se mira en el agua
Más desnuda que un astro
Y el pan se abre
y el vino se derrama
Y el día se derrama
sobre el agua tendida
Ver oír tocar oler gustar pensar
Labios o tierra o viento entre veleros
Sabor del día que se desliza como música
Rumor de luz que lleva de la mano a una muchacha
Y la deja desnuda en el centro del día
Nadie sabe su nombre ni a qué vino
(Octavio Paz)
Me traéis de cabeza.
y así te quisiera
y el amor
En vano soñamos con rascacielos para morir:
Horizonte de gaviotas, música de Hendrix,
O una suite de tres estrellas en Nueva York.
¿Pero quién, realmente, le gana la partida a la muerte?
Aves sin voz moviendo cortinas. Bruma entre redes.

ni modelos
ni anoréxicas
ni princesas
ni tetas erectas
ni senos de ensueño
una mirada dulce
ganas de disfrutar
y un lugar adecuado
una mujer normal
una mujer perfecta

Ah, ¡cielos!
¡Qué bien hacéis en quitarme
la libertad! Porque fuera
contra vosotros gigante
que para quebrar al sol
esos vidrios y cristales,
sobre cimientos de piedra
pusiera montones de jaspe
Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso que recibe
prestado en el viento escribe
y en cenizas le convierte la muerte
[...] Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son
aunque ninguno lo entiende

Recojo desde Salidas de Emergencia esta cadena y os invito a seguirla...
1. Ultima vez que practicaste (activa o pasivamente) el sexo anal
Desgraciadamente, hace años.
2. Ultima web porno que visitaste
Urabon Navigator, aunque no es de las mejores que conozco.
3. Ultima vez que te masturbaste
Ayer. Posiblemente ahora lo haga de nuevo. Responder a alguna de estas preguntas (sobre todo a la última) me excita
4. Cinco acciones sexuales que te pongan loco
a) Que me metan mano en público (pero discretamente).
b) El sexo anal.
c) La lencería.
d) El sexo rasurado. Especialmente si lo afeito yo.
e) Dos chicas a la vez (y no estar loco).
5. Cinco personas a las que te follarías ahora mismo y cómo
a) A L que me adora y aquien adoro, que me pone y que le pongo, pero que no se acaba de decidir. En la cubierta de un barco en medio del mar.
b) A mi amiga y ex-amante F durante un fin de semana de amor y pasión en un hotel, con sexo anal incluido.
c) A O que sé que me lee y creo que quisiera, pero hay que desplazarse y no es fácil. Sobre seda azul y con lencería.
d) A D, que está preciosa últimamente, hace mucho tiempo que no lo hacemos y nunca nos ha salido demasiado bien.
e) A J y a una amiga suya que ella escoja. En un chalé con piscina.
Las iniciales están codificadas según un antiguo método, para evitar reconocimientos fáciles. Pero ellas sabrán quienes son, supongo
A ver cuáles son vuestras respuestas... Si respondes en tu blog, déjalo en los comentarios, para que podamos seguir la cadena.
Y todo el norte para nosotros dos
Sed de ti que me acosa en las noches hambrientas.
Trémula mano roja que hasta la vida se alza.
Ebria sed, loca sed, sed de selva en sequía.
Sed de metal ardiendo, sed de raíces ávidas.
Hacia dónde en las tardes que no vayan tus ojos
¿En viaje hacia mis ojos, esperándote entonces?
Estás llena de todas las sombras que me acechan.
Me sigues como siguen los astros a la noche.
Mi madre me dio lleno de preguntas agudas.
Tú las contestas todas. Eres llena voces.

Tiempo de
largas siestas,
relax,
dulzura,
amor.
Tiempo de sexo
Con sabor a sal
y arena en el corazón

Hay besos que pronuncian por sí solos
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada
hay besos que se dan con la memoria.
Hay besos silenciosos, besos nobles
hay besos enigmáticos, sinceros
hay besos que se dan sólo las almas
hay besos por prohibidos, verdaderos.
Hay besos que calcinan y que hieren,
hay besos que arrebatan los sentidos,
hay besos misteriosos que han dejado
mil sueños errantes y perdidos.

Derecha te alzas ahora,
desconocida, y no te marchitas,
como si no fueras
jamás a dejar de estar tiesa.
En cambio, cuando Nemeseno
se acostó todo él junto a mí
ofreciéndome cuanto deseara,
pendías como un muerto.
Estírate, hínchate y llora.
Todo en vano:
no obtendrás compasión
alguna de mi mano.
Escitino de Teos (s. VI a.C.)

Un perezoso rayo de sol, un pequeño ruido.
Te mueves, me muevo.
Nos rozamos.
Sin hablarnos.
Casi sin besarnos.
Te das la vuelta, te abres, te abro.
Empujo, recibes.
Un beso de buenos días.
Alguna ventaja tenía que tener.

Cuando al mirarte sientes el sudor
correr entre tus senos y el temblor
se apodera de tu cuerpo y tus muslos
sólo llaman a los míos esculpiendo
el placer en tus rincones. Es porque
estás hecha a mi medida.
Cuando el éxtasis de tu aliento te
sofoca saboreando el placer entre mis
labios, sintiendo tu mundo dando vueltas.
Cuando el viento acaricia tus mejillas
y sientes el suave toque de mis manos
y en cada susurro oyes un te adoro.
Cuando moldeas tus cabellos a mi
antojo y juegas inocente con mis besos
y sientes tu amor desbordarse por
tus venas.
Cuando al no verme sientes que las
noches son más noches y los días
son más largos y buscas mi perfume en
tu almohada.
Simplemente, amor,
simplemente te hice a mi medida.

Viniste a mí por mis palabras
y sólo encontraste sexo,
pero nunca te oí quejarte.
Pocos entienden a Scherezade,
aunque todos gustan de sus cuentos.
Ya no aguanto más
Vivamus, mea Lesbia, atque amemus;
omnesque rumores senum graviorum aestimemus unius assis.
Soles occidere et redire possunt;
ubi semel occidit haec brevissima lux,
una nox perpetua nobis est dormienda.
Da mihi basia mille, deinde centum;
deinde mille altera, deinde secunda centum:
deinde, ubi plurima basia fecerimus, conturbemus illa,
ne sciamus numerum basiorum,
aut ne quis malus numerum invenire possit atque invidere.
Mihi proponis, mea vita,
iucundum amorem nostrum futurum esse perpetuum.
Di magni, id sincere Lesbia dicat et ex animo,
ut possimus totam vitam agere in hac felicissima amicitia!

Yo me quité mi sombrero
ella una linda violeta,
yo el botoncito del cuello,
ella su airosa chaqueta
y además su chal de luna
y su española peineta
Aquella noche corrí
ilusionado a su meta
y tras algún relatillo
que le eche por pura treta,
me porte como quien soy,
como un gitano poeta.
La regalé un poemario
y un vinillo de a peseta.
Y no quise enamorarme
porque al írseme, suelta,
Me dijo en lengua castiza
Que no usé yo bien su zeta.
Francisco Alarcón

Hermosos siempre,
pero más en primavera.
En esta primavera

Sé que no eras un ángel
ni una puta
Me cogías como un ángel
hasta hacerme estornudar
por el roce de las plumas
de tus alas y claro
caían lágrimas de mis ojos
Llorabas entonces
como una puta enamorada
de un ocasional cliente
caliente
y nuestros gemidos
no sexuales
se elevaban a los cielos
Allí quedó nuestro amor
colgado
después de alguna noche
de sexo
en la que perdiste las alas
al golpear contra una nube
y caíste hacia algún lugar del planeta
No te volví a ver
pero sigo buscándote
y reavivando tu recuerdo
en iglesias y burdeles.
J. D. Perrota, encontrado en Cristal Secrets
""
Un escuezno, nada más, para el ayunte, un alfarnate para embobecerte el itervio y enchufarte el bulpo en la alfóciga, tanta mangancia para qué, ahora, ahora mismo quiero despepitarte la isoglosa, quiero ser huracán para tu súrculo, arderte fueguecillos en la destetadera, sacudirte el oscilógrafo abemoladamente, mi vida, vas a tocar el guzpátaro, ahora está fláccida, pero espérate a que se alindongue, espérate a que el chirimollo se me enmadure y verás qué borbolleo, qué emballestadura, qué manera de desaguarme en los hibiernos, qué manera de antorcharte la gatamusa con casimpulza barbárica, qué gusarapo glúteo en el anemuesco. Y cuando tengas la consonántica en los diapasones, sí, mi vida, te daré, sí mamita, sí, sí, sí, nos repujaremos el rábano y la cachetina con infamia perpetradora, ven verecunda mía, sobémonos el frenillo y el virote, tuerca para tornillo, únceme el popotal con el barrujo bien abierto, acuciémonos la acólcetra y los filipichines, circunsólame apezonando la erotomanía, estoy que no puedo con la güimba, va a chorrearme de la verecundia, oh, sí, ponme ahí tu heliotropo, que rezume, caramelito estruendoso para tus afufones, lávame con la susodicha la recocta, hazme emelgo en el frenillo, suculenta, hasta que nos arrastren por escándalo al desinfectorio, no importa, no importa, sólo se vive una vez, se descuajeringa en una chisca el azamboo y después para qué, el morbete se mustia y se lo morfan los gusanos, así que musítame ese ímpetu que tú sabes antes que suban más pasajeros al tren.

Soy consciente de tu presencia,
percibo tu aliento en mi nuca,
tu abrazo fuerte me encadena,
y no opongo resistencia.
Tu pecho pegado a mi espalda,
tus caderas danzando con las mias,
escalofrios naciendo en mis entrañas,
con gemidos ahogados entre besos.
Nuestros cuerpos se confunden,
ojos encendidos de deseo,
reclamando,
exigiendo más fuego.
Ven...
soy tuya....
Entregate...
se mío....

Pocas veces
son días
perfectos.
Hoy,
sí.
mirarte verte miradas
Una vez me encontré una cosa rarísima en una biografia de Mapplethorpe en la biblioteca pública de Xxxxxxx
Alguien habia dejado dentro dos fotos.
una puesta de sol, todo negro, cielo negro, horizonte negro, una linea violeta en medio
y un desnudo masculino en blanco y negro.
desde el cuello hasta medio muslo.
El hombre estaba de pie y era muy gordo.
Me llevé de recuerdo la foto de la puesta de sol.

Bueno,
¿cómo te arrebata
un cuerpo joven,
hermoso y pelirrojo?.
Sí,
él siempre encontrará
un mamón como Fausto,
que venda su alma por una correa.
Si quieres sexo adolescente,
tienes que pagarlo con miedo,
vergüenza y confusión adolescente.
Para disfrutar algo
tienes que estar allí.
No puedes simplemente
pasarte al postre, queridito.

son días mágicos.
Ellas
están
especialmente
guapas,
accesibles,
amables, deseosas.
Inalcanzables
matan más hombres que las bombas
para tenerte
en el viento
en el agua
en la arena
para tenerte

Tengo
todo
lo que puedas desear.
Te daré
todo
lo que quieras recibir.
Ya tardas
en llamar

La hora del festejo para mis manos ávidas
que entre risas y besos
persiguen tu epidermis,
su límpida tersura trigueña, aire-soleada.
Sobre el dorado raso de tu piel-maravilla
desciende mi ternura
cual bandada de pájaros,
te palpo,
te conozco,
y aprendo de memoria llanuras y declives,
boscajes infinitos,
tu sexo hebra por hebra, fragancia por fragancia.

Dicen que una tropa de carros unos,
Hay sexo en la mirada, que se hace con la mirada, en la boca, en todo el cuerpo. Hay sexo en el silencio, o gritando, en la oscuridad, o a plena luz del día. Hay sexo con tu mismo sexo y sexo con el otro sexo . Hay sexo que se come, sexo que se bebe, sexo que se espera y no llega, sexo que se desea y sexo que se aborrece, sexo que nos hace daño y sexo que nos sana, sexo que se llora y sexo que da risa, sexo sobresaliente y sexo que no tiene importancia... Hay hasta sexo virtual y sexo en solitario... pero sobre todo es eso, sexo, sólo sexo y nada más (y nada menos). Después está el amor pero eso es otra historia que nada tiene que ver...
Tu cuerpo
mi hotel
tus brazos
las sabanas
tu aliento
mi respiracion
tu sexo
mi fuego
y tu orgasmo
mi fuente de vida

Aire,
soñé por un momento que era aire,
oxígeno, nitrógeno y argón,
sin forma definida, ni color.
Fui aire, volador.
Como yo soy muy consciente
hasta en esta situación,
decidí ser consecuente
con mi nueva dimensión
y probé a ser respirado
por la que duerme a mi lado.
Sin entrar en pormenores,
yo sé hacer cosas mejores
Como no me satisfizo
la experiencia sexual,
se me inflaron los vapores,
me convertí en huracán
Di unas tres o cuatro vueltas
y a la quinta me cansé
este cuarto es muy pequeño
para las cosas que sueño

Yo te daré el regalo de Mi Amor, dije.
Luego, como gotas de mirra pura,
Mis Palabras cayeron en tus oídos,
abriéndolos para poder oír Mis Deseos.
orgía
Nadie comprendía el perfume
de la oscura magnolia de tu vientre.
Nadie sabía que martirizabas
un colibrí de amor entre los dientes.
Mil caballitos persas se dormían
en la plaza con luna de tu frente,
mientras que yo enlazaba cuatro noches
tu cintura, enemiga de la nieve.
Entre yeso y jazmines, tu mirada
era un pálido ramo de simientes.
Yo busqué, para darte, por mi pecho
las letras de marfil que dicen siempre,
siempre, siempre: jardín de mi agonía,
tu cuerpo fugitivo para siempre,
la sangre de tus venas en mi boca,
tu boca ya sin luz para mi muerte.

Para el elemento tierra, la sensualidad es más importante que el puro sexo. Por eso es capaz de controlar firmemente los impulsos sexuales fuertes y duraderos. Puesto que no establece contacto emocional, su pareja puede quedar insaciada tras una noche de pasión.
La poderosa libido de los signos de tierra a menudo entra en conflicto con la necesidad que sienten de seguridad y rutina, algo que puede conducirles a enfocar el sexo mecánicamente. Sin embargo, el fuerte apetito sexual de estas signos puede despertar fácilmente con la seducción sensual.
Yo tampoco sé qué quiere decir

perlas
sedas
damascos
metales
esencias
perfumes
no logran superarte
ni podrán

Me pediste
un beso
Te di
el mejor que tuviera
¡Quién pudiera!

Y me gustaba
perderme
minuciosamente
en sus veredas.
También era
una forma
de estar vestida
con ropa de su piel:
desnudez que no es pero parece.

¡Otra vez el convite enamorado
de un seno de mujer, nido de perlas
bajo blando sutil aprisionado
que las enseña más que a recogerlas!
¡De nuevo el pecho que el amor levanta
de suave afán y de promesas lleno,
de nuevo resbalando en la garganta
ondas de nácar sobre el níveo seno!
J. Martí

El quería impresionarla...
Ella quería provocarlo...
El sabía de su ternura, aquel restaurante le gustaría...Pidió un sitio apartado, con velas, dulce música y una bonita vista de la ciudad. Ella lo siguió a lo largo de toda la sala, mientras sus ojos buscaban el baño...
El buscaba sus manos encima de la mesa entre plato y plato, y susurrarle lo bonita que estaba... Ella buscaba su entrepierna y le encantaba ponerlo en un aprieto...Se levantó y fué al baño
Mientras tanto, él le dejo una flor en su sitio, quería colmarle de detalles, esa noche ella era su diosa.
Al volver y ver la rosa la cogió, se dirigió hacia él, rozó su mejilla y buscó su boca, su lengua jugó a perdese dentro hasta provocar un pequeño repullo en el, que coincidió con el momento en el que ella deslizó su mano en busca de su polla atrapada en el pantalón...
-Nena, por favor!!!
-Vaaaale, ya me siento, me portaré bien.
El continuó buscando sus manos para acariciarlas, ella continuó buscando sus muslos para excitarlo... La batalla estaba a punto de estallar y ella estaba dispuesta a llegar hasta el final.
-Nos vamos cielo??, dijo él.
-Sin tomar café??. No, no, no.
Ella tomo su bolso para buscar un cigarrillo, mientras él le miraba ella sacó un trozo ¿¿de pañuelo?? de color azul del bolso. El adivinó que no era un pañuelo. La había visto vestirse aquella tarde. El fue el que le sugirió estrenar el nuevo conjunto azul. Su interior se revolvió en segundos. Estaba ante él con las braguitas metidas en el bolso.
-Que diablilla que eres. ¿Cuando ha sido? Al ir al baño, no??
El no podía mas, deseaba poseerla , necesitaba penetrarla... Ella no estaba dispuesta a ponerselo fácil.
-Hoy seré tu regalito, pero me apetece ir a bailar.
La noche fue larga, ella estaba en su salsa, bailando, bebiendo y jugando a acercarse y alejarse de él. Besos, roces, susurros, mordiscos robados en el cuello... El camino de vuelta a casa fue agónico...
Y no pudiendo mas, alli mismo, en el portal, la poseyó, en las escaleras le levanto la falda, bajó su cremallera y sin pedir permiso y sin mediar palabra la rompió en dos...
-¿Es esto lo que has buscado toda la noche verdad?

Nos fuimos desnudando uno al otro, lentamente. Todavía se reflejaba en nuestra respiración ese placer que deja una buena obra de teatro. La que hacia dos horas habías visto. La luz era muy tenue que no dejaba enfocar bien a lo lejos pero a nuestro lado, muy cerca, una pareja también se entretenía en caricias.
Ella estaba desnuda excepto por un tanga negro y unas botas altas de tacón. Ambas parejas nos mirábamos. Me gustaba como miraba con la boca en el miembro de su chico. Y luego lo soltaba. Yo la miraba mientras G y yo nos encajábamos, mientras mi lengua recorría el suave contorno de coño de G.. Sus botas me tocaban, a veces la piel de ellos y la nuestra se tocaban. Pura excitación sexual.
G enseñaba sus pechos por encima de un corsé de esos que se atan atrás. El resto del cuerpo estaba desnudo. Su sexo húmedo latía y se contraía para darme placer. G tiene la capacidad de contraer muy poderosamente sus músculos vaginales y retener mi polla con fuerza, lo que produce un placer prolongado e intenso.
Nos separamos un momento para prolongar la excitación y en ese momento la chica de las botas se gira hacia mí y me muerde los labios. Su cuerpo cae sobre el mío. G se aparta. Mientras me muerde la lengua, los labios y el mentón, me susurra "muérdeme los labios".
Nuestras respectivas parejas nos miran. Follar despacio, follar sabiendo que es pecado, que G lo ve, que nos miran. Follar hasta que la chica de las botas y yo estallamos y seguimos enlazados. Cuando nos giramos con las bocas enrojecidas G me espera abajo y su pareja no está.
No sé su nombre, nunca sabré mas de ella, pero creo que los gusanos que devoren mi carne hallaran un cierto regusto de estos besos del pecado.

"No me olvides" ...
¿conoces esas flores?.
Que no daría por ver una de nuevo;
aquí el paisaje es yermo, plano, fome,
interrumpido sólo por matorrales verdes,
como todo lo que me rodea.
Incansables tardes mirando el horizonte
y confundiendo nubes oscuras
con el humo de un barco
insensibilizaron mi retina a los colores fríos.
El pasto es sólo un gris mediano,
el mar, gris oscuro,
el cielo, gris claro.
"Ya te olvidé" ...
supongo que dirás cuando regrese ...
con rabia mato animales para alimentarme,
bebo su sangre roja con deleite,
el fuego no es más amarillo que la bilis de una oveja.
Incansables tardes mirando al sol languidecer,
hundirse bola de fuego rojo sobre el mar
y confundiéndo reflejos plateados sobre el agua con navíos inexistentes,
insensibilizaron mi retina a los colores cálidos.
El fuego es sólo un gris mediano,
la sangre, gris oscuro,
el cielo, gris claro.

cuando fluimos
de la forma inicial
dejamos parte
quema de brujas.
ardiendo en la pira
por ser distinta
tengo la llave
me falta una puerta
donde usarla
Ningún lugar es el mío 
en la vigilia
memorizo lugares
para soñarlos
en sueños veo
los sitios visitados
para cambiarlos
si un fantasma
te muestra un camino
no vayas con él

Tu sexo es una jirafa
creciéndome en el cráneo
beso incrustado
sobre mis axilas
recién afeitadas.
Malabarista precioso
que por la salida ingresa
cuando la entrada no consigue.
Encaminas tu tallo hasta mi boca,
donde se indaga en el sabor
donde algo se tuerce.
Imagino un río iluminándome el rostro.

Despertar a tu lado,
no tocarte
y estar
todo el tiempo
junto a ti,
o tocarte,
discutir
y marchar.

Pellizcó los cacahuates y se los echó a la boca como si fueran píldoras.
Dijo, mientras mascaba:
- Es casada, ¿sabías?
Sí, no le hace.
- ¿Mejor que sea casada?
- Mejor.
Se arrepentía de haberle confiado lo que era o debía ser un secreto,
pero luego, gracias precisamente a él,
se facilitaron en el trabajo los encuentros entre ellos.
Extracto de una novela colectiva
Dale color a tu(s) vida(s)
es fácil
Derecha te alzas ahora, desconocida, y no te marchitas,
como si no fueras jamás a dejar de estar tiesa.
En cambio, cuando Nemeseno se acostó todo él junto a mí
ofreciéndome cuanto deseara, pendías como un muerto.
Estírate, hínchate y llora. Todo en vano:
no obtendrás compasión alguna de mi mano.
Escitino de Teos (s. VI a.C.)
Cortesía de El mundo desde mi ombligo

Cuando nos conocimos,
ambos sabíamos lo que no queríamos.
Yo te dije que no sabía enamorarme,
que no lo había hecho nunca
y que no me veía capaz de hacerlo.
Tú, por el contrario,
lo habías hecho tantas veces
que creías h