Para usar en mensajería instantánea
Te hago burla, tuerzo el gesto, me asombro, serio, sonrío,
labios gruesos, gran sonrisa, muy asombrado, disgustado, con gafas,
una rosa, un puro, un guiño, otro, preocupado,
de lado, bocazas, amplia sonrisa, un beso, me hice un lío,
más serio, la lengua sale, en "V", bigote, ni idea,
barba, bigote y barba, grande, ¿cómo?, sensaciones contradictorias.
Ver más grande (Cortesía de Bolingas)
Tengo miedo
Te suplico que me dejes, tengo miedo de encontrarte,
porque hay algo en mi existencia que no te puede olvidar...
Tengo miedo de tus ojos, tengo miedo de besarte,
tengo miedo de quererte y de volver a empezar.
Sé buenita... No me busques... Apartate de mi senda...
Tal vez en otro cariño encontrés tu redención...
Vos sabés que yo no quiero que mi chamuyo te ofenda...
¡Es que tengo mucho miedo que me falle el corazón!
Celedonio Flores, 1928
Peor para el sol (J. Sabina)
En mi casa no hay nada prohibido
pero no vayas a enamorarte
con el alba tendrás que marcharte
para no volver.
Olvidando que me has conocido,
que una vez estuviste en mi cama,
hay caprichos de amor que una dama
no debe tener.
Es mejor, le pedí, que te calles,
no me gusta invertir en quimeras,
me han traído hasta aquí tus caderas
no tu corazón.
Y después, para qué más detalles,
ya sabéis, copas, risas, excesos
como van a caber tantos besos
en una canción.
Soneto Shakespeare
My mistress' eyes are nothing like the sun;
Coral is far more red than her lips' red;
If snow be white, why then her breasts are dun;
If hairs be wires, black wires grow on her head.
I have seen roses damask'd, red and white,
But no such roses see I in her cheeks;
And in some perfumes is there more delight
Than in the breath that from my mistress reeks.
I love to hear her speak, yet well I know
That music hath a far more pleasing sound;
I grant I never saw a goddess go;
My mistress, when she walks, treads on the ground.
And yet, by heaven, I think my love as rare
As any she belied with false compare
GACELA DEL AMOR IMPREVISTO (Lorca) (el regreso)
Cuentan en Velocidad de Escape que el poema de García Lorca Gacela del amor imprevisto que publicamos aquí el 19 de Febrero se halla reproducido por doquiera por el Metro de Madrid. Así que lo vamos a reponer, que hoy es día de remakes, que dicen en Jolibú.
GACELA DEL AMOR IMPREVISTO
Nadie comprendía el perfume
de la oscura magnolia de tu vientre.
Nadie sabía que martirizabas
un colibrí de amor entre los dientes.
Mil caballitos persas se dormían
en la plaza con luna de tu frente,
mientras que yo enlazaba cuatro noches
tu cintura, enemiga de la nieve.
Entre yeso y jazmines, tu mirada
era un pálido ramo de simientes.
Yo busqué, para darte, por mi pecho
las letras de marfil que dicen siempre,
siempre, siempre: jardín de mi agonía,
tu cuerpo fugitivo para siempre,
la sangre de tus venas en mi boca,
tu boca ya sin luz para mi muerte.
Delirio de ramas - Baciar
Si hablase de tí
no pronunciaría
las sílabas supremas
pero besas bien
y me gusta estar contigo.
Mi verde con tu azul.
Delirio de ramas.
Mi verde con tu azul.
Me abstengo de pronunciar
esas sílabas sublimes
pero me gusta cómo abrazas
y tu pelo hace juego con mi vestido.
Tus dedos patinan en mis medias.
Mi verde con tu azul.
Yolanda Castaño
La hora
La hora del festejo para mis manos ávidas
que entre risas y besos
persiguen tu epidermis,
su límpida tersura trigueña, aire-soleada.
Sobre el dorado raso de tu piel-maravilla
desciende mi ternura
cual bandada de pájaros,
te palpo,
te conozco,
y aprendo de memoria llanuras y declives,
boscajes infinitos,
tu sexo hebra por hebra, fragancia por fragancia.
AL ABRIR TU CAJA DE PANDORA
Al abrir tu caja de Pandora
Silencio
Un único poema
Desgastado por el tiempo
Recuerdo
Unas cuantas fotografías
De cuando éramos niñas
Experiencia
Dos linternas de colores
Amor
Y un corazón de plástico
Con tu nombre y el mío
Olvido
Ángela Serna
Hoy tu
Tus cuatro risas,
tus cuatro amores,
el mundo al fin
sólo cuatro rincones.
Tus cuatro risas,
tus cuatro amores,
la vida al fin
sólo cuatro canciones.
Pero antes que las tuyas
las mías también.
Alejandro Fillo
Monstruos
Dignos de exhibición.
Es lo que significa
esa palabra.
Como tú.
Me gustaría exhibirte.
11-M
sin palabras
LOS DIEZ MANDAMIENTOS DEL SEXO
- El primero, amarás a tu cuerpo sobre todas las cosas.
- El segundo, no te desnudarás en vano.
- El tercero, santificarás las fiestas.
- El cuarto, seducirás a las personas que te atraigan.
- El quinto, provocarás todos los orgasmos que puedas.
- El sexto, cometerás actos impuros.
- El séptimo, no robarás los placeres que puedas satisfacer.
- El octavo, no fingirás.
- El noveno, consentirás pensamientos y deseos impuros.
- El décimo, codiciarás los cuerpos ajenos.
Felicidades, chicas
en vuestro día. Disfrutadlo.
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visitas
Gracias a todos
A mi lado, corazón
Cuando llega una tarde como éstas,
una tarde sin prisa ni deseos,
una tarde de pena, una de tantas
tardes oscuras del aburrimiento
puedo oírle mejor. Late despacio,
tremendamente solitario. Puedo
sentir el corazón en cada vena,
está casi en la punta de los dedos.
Casi puede romperse de tan frágil,
de tan crecido casi se escapa. Quepo
mejor yo en él que en mí cabe el latido...
Pilar Paz
Como una balada country
Una chica guapa puede provocarte mareos.
Como cuando bebes whisky con coca-cola.
Puede hacerte sentir bien.
Repleto de lo mejor que conoce el hombre, de promesas.
La promesa de un día mejor.
La promesa de una mayor esperanza.
La promesa de un nuevo mañana.
Ese aura particular puede hallarse en los andares de una chica guapa.
En su sonrisa y su alma.
En el modo en que hace que parezca que todo en la vida va a salir bien.
Eso es lo que son, promesas embotelladas.
Imágenes de un nuevo día. La esperanza sobre tacones de aguja.
Una mujer hermosa es todopoderosa.
Y eso es tan bueno como el amor.
Tan bueno como el amor.
Helena (Safo)
Dicen que una tropa de carros unos,
otros que de infantes, de naves otros,
es lo más hermoso en la negra tierra;
ya que todo aquello es
lo que uno ama.
Y es sencillo hacer que cualquiera entienda
esto, pues Helena, que aventajaba
en belleza a todos, a su marido,
alto en honores,
lo dejó y se fue por el mar a Troya,
y ni de su hija o sus propios padres
quiso ya acordarse.
Canción de amor para una adúltera
Dejá tu segundo
en un costado,
acompañame a adivinar
imágenes que duelan como soles
que cuenten la patética
historia del látigo,
la empalizada
del odio de los otros,
o la breve confusión
de una caricia adúltera,
curiosa e insistente
en continuado.
El amor no tiene sexo
Me acuerdo cuando eramos dos. Tú y yo, Angel. Me decías cada mañana que no me amabas, lo deciás así, seguro de ti, con certeza, sin dudarlo: No te quiero, y te ibas sin decirme donde, pero yo me iba contento al despacho porque sabía que estarías allí por la tarde para repetirme que no me querías... El día que me dejastes me dijiste con seguridad y rotundidad que lo hacias por que me amabas...
