Claraboya
Si ahora alguien nos preguntara
si estamos dispuestos
a pagar a cambio de sexo,
la mayoría responderíamos que no.
Si nos hicieran una segunda pregunta,
esta vez sobre si estaríamos dispuestos
a pagar a cambio de recibir amor,
seguramente la respuesta mayoritaria
volvería a ser no.
Pero hace algún tiempo, no demasiado,
me di cuenta de que cada vez
que digo sí cuando quiero decir no,
en realidad es como si pagara
a cambio de recibir amor o afecto.
Prácticamente nunca.
¿qué le voy a pedir a los Reyes Magos este año?
Echaré de menos esos días
Nada mejor para cantar la vida,
te admiras
Y ya la hora llegó
Me traéis de cabeza.
un libro
y así te quisiera
y el amor