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Jamás lo vas a saber

Siesta interrupta

Siesta interrupta

Soy la pasión
que altera tus sentidos,
perturba tu descanso;
impregnada de sueños
y deseos pervertidos,
soy la lengua
que corre depravada y lenta
por tu cuerpo adormecido;
la efusión más violenta,
exagerada, descomedida;
ímpetu y libido
que despiertas en mí con tu mirada:
me arrancas el amor que te profeso
en forma de gemidos y de abrazos,
y lo último que dejo
son balazos de labios
con constante retroceso
para arrancar tus blancos fogonazos
y devolverte el sueño con un beso.

María Lasciva

posturas para copular en homenaje

posturas para copular en homenaje

... X. L. Méndez Ferrín ...

Ponte de luz, carbón, pólvora y ojos
negros de niños muertos
clavados en las salas del pazo.

Ponte de corazón, ladrillo fósforo
con quinientas espirales para llegarle
a la verde cumbre y ocultadas sedas.

Ponte de mar, estruendo, primavera
y manos estremeciendo el vaso, amante,
en el que cantan las sedes de otro tiempo.

Ponte de contemplar. amor, antiguamente
y dulcísimamente y perder como vidas
viejas y tirar la chaqueta cada día.

Ponte de puente; ponte, amiga, en puente
estrangulando el río en el que mujo y bramo
con robles, hojas.

Ponte para salir la falda nueva
y, tan cursi por el jardín, te nacerán en los ojos
lunas, avispas y una jarrita de miel.

Ponte de espaldas, natural y fuego
negro por los bajos conmoverán tus adentros
con gruñido vivo sin vivir en mí.

Ponte de piel de nuca, de guijarro,
de hombro, peñasco del crepúsculo,
al igual que una caja de música o cerezos.

Ponte de frío, ponte estatutaria
y cada embate será líquido inmóvil,
abril de jade, estigma de alabastro.

Ponte de recurrir, ponte de lengua
y unión, tormenta, carne para el discurso,
palabras como pasto lloviznado.

Ponte de vino, en fin, y calabaza
y tengamos, amor, amor, una hogaza candeal
y ojos para mirar el buen fuego y la muerte.

Nunca me entero de nada (Los Planetas)

Nunca me entero de nada (Los Planetas)

Cuando por la tarde te dije que en realidad no pasaba nada,
tuve que bajar la cabeza para evitar tu mirada.
Y mi vida sería más sencilla si consiguiera explicar lo que pasa,
no tendria que estar de rodillas suplicando las palabras.
Que las cosas cuando se estropean es muy difícil arreglarlas,
lo que hoy te trae de cabeza se habrá pasado mañana.
Tiraste una piedra en el agua y vi las ondas que se acercaban
pero nunca escucho, nunca atiendo, nunca me entero de nada.

El día que nos fuimos al bosque con tu caja de trucos de magia
enseguida se hizo de noche y tú dijiste que te quedabas.
Yo era joven y fuerte entonces y no sabia lo que me esperaba,
pero recuerdo que prometiste que ibas a estar por la mañana.
La próxima vez que te vea no va a servirte la misma trampa
y tendrás que hacerte a la idea de que lo nuestro no se acaba.
Lo vi en una de esas películas de las que a ti tanto te gustaban
pero nunca escucho, nunca aprendo, no sé que pasa que nunca me entero de nada.

MADEMOISELLE GIVENCHY

MADEMOISELLE GIVENCHY

Me has dado la alegría de tus altos tacones,
el bebedizo alcohólico de tus medias de zorra
y la provocación del color de tus ojos
que Valera robase en Pepita Jiménez.
Me has seducido, en fin, con tu carmín idólatra
y el tóxico feroz de tus cejas negrísimas.

Y me has dado también el licor de tus labios,
el spleen de Madrid en las tardes de otoño,
el aroma de kif de Valle en sus Sonatas
y una luz turbadora en el show de los palcos.
El gesto y desafío devoto y altanero-
que Marilyn brindase al cuento de Capote.

En la noche más honda tu presencia ilumina
la amarga y devastada ausencia de la aurora,
y la frivolidad de tu risa miope
se hace rosa profana de salvación perpetua.
Aterrizaste ociosa con tus alas de maga
para contaminarme en mi desasosiego.

Bajo la luna llena, desnuda y melncólica
atraviesas espejos de deseo y de vértigo
con la aniquiladora belleza de la fiebre
invitando a un viaje de magia y de arrebato.
Si arcángel de ebriedad serás imán y pétalo,
si reina de las nieves, aviador y diamante.

ÁNGEL RODRÍGUEZ

De rojo

De rojo

La percepción de los colores es un lenguaje sensorial comprensible para todos, es un lenguaje sin palabras. Es una forma de lenguaje visual.

El color tiene una calidad vivencial y un significado concreto, válido en general para todos.

El color es el lenguaje de los sentimientos, de los sentimientos visualizados. Los colores tienen un papel destacado en la vida de las personas.

Los colores como los marrones, beiges, cremitas son formales y tradicionales, poco estimulantes para la seducción.

Los tonos en la gama de los azules, producen una sensación de tranquilidad y de sutil sensibilidad ( sus símbolos, el cielo, el mar, el universo ) se presta para la seducción reposada, tranquila y serena ( ej.: ropa interior color lavanda ).

Los colores más brillantes e intensos como rojos, amarillos, violetas son estimulantes para la seducción.

El amarillo, transmite una sensación de ligereza, libertad y cambio.

El rojo simboliza el fuego, lo caliente, las brasas, la pasión, provoca sensaciones estimulantes, actúa siempre provocando excitación.

A los postres

A los postres


-Creo que lo único realmente monstruoso es la vida- dijo el doctor Muñoz del Campo con su voz resonante y sensual. Era un hombre joven, lánguido y melancólico, y sus ojos azules se posaban sobre los demás con asombro permanente.

Aquel era un comentario melodramático e inoportuno que había sido proferido por alguien que no tenía la menor noción de las palabras que deben pronunciarse en el momento en que se sirve el postre.

Elisa Rubertoni, la anfitriona, una madura mujer que era tan libidinosa como frívola, intentó borrar aquella mancha.

-Creo que la vida sólo es monstruosa cuando uno se acuesta en la cama desnudo y sin compañía- dijo.

Todos rieron con mesura.

Luciano Estévez trató de imaginar cómo sería la vida sexual de su anfitriona. Era una mujer elegante, de rostro armonioso, cuerpo opulento, senos y caderas firmes y mirada profunda y escrutadora. Era más deseable que su propia mujer, a quien encontró casi insignificante en ese momento.

-Creo que Muñoz hablaba en serio- dijo Andrea Paiva con empecinamiento, pues le desagradaba la vulgaridad que suele aflorar en ciertos seres mundanos cuando la conversación alude a asuntos eróticos. La mujer de Rubertoni era un buen ejemplo de ello -. La vida es monstruosa, sin duda. Sobre todo porque es inexplicable. Yo, por ejemplo, no tengo la menor idea de para qué sirve.

Era llamativo que hablara de ese modo una profesional rica y exitosa, pero Luciano Estévez, cuyos impulsos lúbricos eran proporcionales al erotismo de las personas que tenía a su alrededor, dijo con intención:

-Yo podría decirle para lo único que sirve.

El comentario le encantó a la anfitriona, quien aprovechó la oportunidad para imprimirle a esa cena que había sido extensa y bastante aburrida un matiz pérfidamente sensual.

-A mí me encantaría... -dijo, pero dejó la frase en suspenso. Esa era la mejor forma de sugerirle al osado y atrayente joven que ella estaba disponible para lo que fuera. Me encantaría saber por qué la gente se aburre tanto- añadió para disolver aquella especie de audacia -. Yo, por ejemplo, me entretengo demasiado.

El amor no tiene estado civil


K3021, originalmente cargada por acruett2000.

Tu marido tiene que acudir con nosotros al mismo banquete: ¡Ojala esa comida sea para él la última! Tal es mi ruego.

¿De modo que tendré yo que contemplar a la mujer que quiero tan solo como un invitado más? ¿va a ser otro el que sienta el placer de tus caricias? ¿Calentarás el regazo de otro sometida a él en perfecta avenencia? ¿será él quien eche la mano sobre tu cuello cuando quiera?

Ven antes que tu marido; no veo qué podemos hacer aunque vengas antes, pero a pesar de todo, ven antes. Cuando él se tienda sobre el lecho del triclinio y tú también vayas siguiéndole, con expresión de modestia, a tenderte a su lado, tócame el pie sin que nadie lo vea. Estate pendiente de mí, de los movimientos de mi cabeza y de la expresión habladora de mi cara: recibe esas señales furtivas y devuélvelas tú también. Te diré con mis cejas palabras que hablen sin voz; leerás palabras en mis dedos y palabras escritas con vino. Cuando te acuerdes de nuestros juegos amorosos, tócate las rosadas mejillas con tu fino pulgar. Si tienes que hacerme algún secreto reproche, cuelgue tu delicada mano del lóbulo de tu oreja. Cuando te guste algo, lucero mío, que yo haga o diga, dé vueltas el anillo sin parar en tus dedos.

No consientas que ligue sus brazos a tu cuello, ni reclines tu linda cabeza sobre su helado cuerpo; no le dejes que introduzca la mano en tu seno turgente, y, sobre todo, evita darle ningún beso, pues si se lo das, me declararé a voces tu amante, gritando: «¡Esos besos son míos!» (...)

Ya te llenará de besos, ya no se satisfará con ellos solamente; los favores que me concedes en secreto te los exigirá como débito; no se los concedas sin pesar (esto puedes hacerlo), como si cedieses a la violencia: enmudezcan tus caricias, y que Venus se goce en atormentarle. Si mis votos y deseos algo valen, no experimentará ningún placer; si nada valen, al menos no lo experimentes tú; mas sea cualquiera el proceder que adoptes durante la noche, a la mañana siguiente júrame, que nada le has concedido.

OVIDIO. “Amores”. Visto en Mujeres de Roma. Traducción de Vicente Cristóbal López

TE PRESIENTO (Tango de Gustavo Gómez)

TE PRESIENTO (Tango de Gustavo Gómez)


Olvidando los peligros recitados
Que te hablaban de razones y argumentos
Conquistada por las ganas y el deseo
Regresabas a vivir por un momento

Y cayéndote al abismo te entregabas
Y sincera con tu cuerpo respirabas
Quizá un aire tan intenso y necesario
Que valía tanta culpa en tu mirada

Los minutos que luchaban por ser horas
Eran frágiles recreos de un destino
Que envolvía tu dolor con la distancia
Que mordía con la duda mi camino

Te elegí / Tal vez ya tarde
Lo sabemos
Te busqué como yo pude
Como puedo

Una tarde el corazón más tembloroso
Reclamando tanta piel indefectible
Recorriendo tanta boca postergada
Derrotaba con caricias lo imposible

Y otra vez la despedida y el ocaso
De los cuerpos caminando al abandono
Los sabores del amor en la memoria
Las prisiones del deseo en cada poro

Te presiento / Tal vez mía aunque no estés
Escondiendo sensaciones que te nombran
Recordando tú perfume una vez más
Esperando tu silueta entre las sombras.

MEME SEXUAL

MEME SEXUAL

Como en su momento no tuvo éxito, relanzo este meme sexual que me ha recordado google (castigándome sin anuncios, con toda la razón) y espero que lo recoja cualquiera que lo lea.

Recojo desde Salidas de Emergencia esta cadena y os invito a seguirla...

1. Ultima vez que practicaste (activa o pasivamente) el sexo anal
Desgraciadamente, hace años.

2. Ultima web porno que visitaste
Urabon Navigator, aunque no es de las mejores que conozco.

3. Ultima vez que te masturbaste
Ayer. Posiblemente ahora lo haga de nuevo. Responder a alguna de estas preguntas (sobre todo a la quinta) me excita

4. Cinco acciones sexuales que te pongan loco
a) Que me metan mano en público (pero discretamente).
b) El sexo anal.
c) La lencería.
d) El sexo rasurado. Especialmente si lo afeito yo.
e) Dos chicas a la vez (y no estar loco).

5. Cinco personas a las que te follarías ahora mismo y cómo
a) A L que me adora y aquien adoro, que me pone y que le pongo, pero que no se acaba de decidir. En la cubierta de un barco en medio del mar.
b) A mi amiga y ex-amante F durante un fin de semana de amor y pasión en un hotel, con sexo anal incluido.
c) A O que sé que me lee y creo que quisiera, pero hay que desplazarse y no es fácil. Sobre seda azul y con lencería.
d) A D, que está preciosa últimamente, hace mucho tiempo que no lo hacemos y nunca nos ha salido demasiado bien.
e) A J y a una amiga suya que ella escoja. En un chalé con piscina.

Las iniciales están codificadas según un antiguo método, para evitar reconocimientos fáciles. Pero ellas sabrán quienes son, supongo


A ver cuáles son vuestras respuestas... Si respondes en tu blog, déjalo en los comentarios, para que podamos seguir la cadena.

Tarde (tango)

Tarde (tango)

Letra y música de José Canet

De cada amor que tuve, tengo heridas,
heridas que no cierran y sangran todavia,
error de haber querido ciegamente,
matando inutilmente, la dicha de mis dias.

Tarde me di cuenta que al final se vive igual, fingiendo.
Tarde comprobe que mi ilusión se destrozo, queriendo...
pobre amor que esta sufriendo la amargura más tenaz.

Y ahora que no es hora para nada;
tu boca enamorada me invita una vez mas...

Aunque quiera quererte ya no puedo,
porque dentro del alma tengo miedo

Tengo miedo que se vuelva a repetir,
la comedia que me ha hundido en el vivir.

Todo lo que di, todo lo perdí.

Siempre puse el alma entera de cualquier manera,
soportando afrentas, y al final de cuentas me quede sin fe...
De cada amor perdido tengo sueños,
son sueños que me gritan y me lloran todavía,
errol de haber soñado tontamente matando,
futilmente, la dicha de mis días.

Tarde me di cuenta que al final se vive igual, mintiendo.
Tarde comprobe que ya mi amor se destrozó, queriendo.

Pobre amor que esta sufriendo la amargura más tenaz.

Y ahora que ya es tarde... para nada;
tu boca enamorada me invita una vez más...

Clon

Clon

Mordor, ya viejo, miró a su hijo con ojos desconsolados. Pensó cuán distintos eran, a pesar del parecido. Y cómo su hijo había derrochado la fortuna que él había construido desde la cuna, desde la nada. El clon miró a su padre agonizante. Él tampoco lo entendía.

Menú para matrimonios aburridos

Menú para matrimonios aburridos

Primer plato

Sopa de corazón de tortuga

(Se toma una tortuga anciana, ya que son las que más saben.
Se introduce en una olla con agua hirviendo
Con tapones en los oídos para no oír los chillidos.
Se deja hervir durante seis horas.

(Durante ese tiempo el matrimonio aburrido, pondrá música romántica, se sentará en el sofá con una luz tenue, y comenzarán un ritual de cortejo)

Cuando la tortuga esté en su punto, se le quitará el caparazón,
Sacaremos el corazón y lo aderezaremos con canela, jengibre y pétalos de rosa.
Se pasará ligeramente por una plancha engrasada.
Y se servirá rápidamente.

El marido tomará una pizca de corazón y se lo dará a su esposa, quién
Lo pasará suavemente por sus labios y lo devolverá al anterior.
Este sin poder contener su excitación, tomará a su esposa y la pondrá encima de la mesa
Después de haber quitado de un manotazo todos los estorbos.

Postre

Un buen sueño reparador

Sondemar

La petite morte


LA PETITE MORT
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Hoy desperté junto a la mujer más bella del mundo

Hoy desperté junto a la mujer más bella del mundo


Su aroma se había colado en mi piel y el recuerdo de sus besos trazaba un río infinito que me robaba el sentido.

El reflejo del amanecer acariciaba su cuerpo de sirena, sus caderas de marfil me mareaban al recorrerlas como un viajero que recordaba una tierra desconocida.

Sus cabellos oscuros bañaban la pureza transparente de su piel, como la noche profunda lo hace con la luna, acariciando las orillas de su indefenso pecho de paloma.

Cada vez que respiraba hundida en sus sueños me capturaba el aliento, me cautivaban las aguas calmas de su rostro, su sonrisa de labios entreabiertos me llevaba a desistir de mi pasividad de observador para esclavizarme en el vicio de acariciarle las mejillas

Sus manos diminutas se posaban en las sábanas como si fueran a volarse con la primera brisa de la mañana, y sus lunares dibujaban constelaciones que iba bautizando con el paso de mis manos.

Amé todo lo que ella odiaba de si misma, las torpes quemaduras de su brazo, sus hebras indomables, la imponencia de su contorno.

Quiero vivir lo que queda de mis días enredado entre sus piernas, despertar con ella entre mis brazos cuando la suerte me castigue, destaparme entero para entregarme a sus caprichos de mujer.

Podría haberla mirado toda la vida, ahora es ella la dueña de mi alma.

No quería despertarla, quizás soñaba conmigo, como yo lo hacia con ella, pero despierto.

Anónimo

que no hubiera dado... (Borges)

que no hubiera dado... (Borges)

Qué no daría yo por la memoria
de una calle de tierra con tapias bajas...
Qué no daría yo por la memoria
de un portón de quinta secreta
que mi padre empujaba cada noche.
Qué no daría yo por la memoria
de las barcas de Hengist,
zarpando de la arena de Dinamarca...
Qué no daría yo por la memoria
de haber sido auditor de aquel Sócrates
que en la tarde de la cicuta
examinó serenamente el problema
de la inmortalidad...

Qué no daría yo por la memoria
de que me hubieras dicho que me querías
y de no haber dormido hasta la aurora,
desgarrado y feliz

Veneno

Veneno

Revestir sabe el vino los más sórdidos antros
De un milagroso lujo,
Y hace surgir más de un pórtico fabuloso
Entre el oro de su rojo vapor,
Como el sol que se pone en un cielo nublado.

Agranda el opio aquello que no tolera límites,
Lo ilimitado alarga, el tiempo profundiza, los deleites ahonda,
Y de placer triste y oscuro, anega y colma al alma rebasada.

Mas todo eso no vale el veneno que fluye
De tus ojos, de tus verdes ojos,
Lagos donde mi alma tiembla y se ve invertida...
Llegan mis sueños en tropel, para abrevar en esos dos abismos amargos.

Mas todo eso no vale el prodigio terrible de tu mordiente saliva,
Que sume en el olvido a mi alma impenitente
Y, el vértigo arrastrando, la trae desfallecida a orillas de la muerte.


Charles Baudelaire

Colores

Colores

¿Colores?

Yo no entiendo
de colores...

A mí
me gusta
el moreno
de las carnes
de mi Lole.

Ojos de vampiro

Ojos de vampiro


Tú no temes a lo oscuro
porque sabes bailar con los truenos
y reír con calaveras.

Tú no tienes pesadillas
porque ríes bajo el pardo sol
de tus negros sueños.

Prefieres el color de la noche
al sospechoso blanco
que nada oculta.

Tú no temes al color de los vampiros
porque sabes que el miedo
no acecha tras las sombras
sino tras los ojos del que mira.

Inmaculación

Inmaculación

Llueven fluidos
que golpean el camino
creando puentes
que rompen membranas
en el citoplasma del óvulo

En el centro geométrico
se fusionan mundos
para dar pasos
a la luz del silencio
menor

Tu cuerpo desnudo
vaga por los rincones
tu sexo revoltoso
gira con paciencia
al abismo otoñal
de primavera.

Marta Parra

Besos, un relato corto de Melitón Padilla

Besos, un relato corto de Melitón Padilla

Me gusta despertarla besándola en los labios;
aparto un poco el vello y beso sus labios.

Con la punta de mi lengua abro el camino,
obteniendo como respuesta un ligero estremecimiento.

Continuo lamiendo la cara interna de sus muslos,
subo luego a su vientre,
me entretengo en el ombligo,
subo mis manos hasta sus pechos,
y ella despertando las aprieta con las suyas
a la vez que musita un agradable "Buenos días".

Sigo con mi tarea,
introduzco mi lengua,
chupo, muerdo, beso.

Hasta que sus muslos empiezan a temblar,
entonces agarra mi cabeza,
aprieta sus piernas,
exhala un suspiro que le sube del alma
y un agrio y blando licor invade mi boca.

Me gusta guardar ese sabor hasta que voy a la Fábrica,
y cuando paso por delante de mis compañeros,
contoneando mi cuerpo y susurran: ¡¡María Luisa, qué buena estás!!,
busco nuevamente con mi lengua,
encontrando su recuerdo en mi boca y sonrío.