Blogia

Jamás lo vas a saber

Farandulera (Acho Estol)

Farandulera (Acho Estol)

Vi tu cara blanca pestañando glamorosa,
te veías tan hermosa
en la pantalla de TV ;
no te recordaba tan airosa,
profunda y orgullosa:
el amor no te ha dejado envejecer.

Eras un ratón entre mis manos
en los tiempos suburbanos
en que pude y te besé ;
ahora veo tu estampa y no le huyo
pero hay algo que me amarga: yo te tuve y te dejé.

Brillarás en las fiestas faranduleras,
empresarios poderosos lucharan tu corazón ;
torcerás en tu cabeza kilombera,
la relación entre la guita y el amor.
Llenarán tus miembros con alhajas,
entrará por esos labios mucho alcohol ;
dormirás en la mañana la resaca de cocaína
que te regaló un buchón.

¿Quién forjó el acero de la plancha que besó la misma seda
que te envuelve cuando te vas a acostar? ;
¿Quién es el diariero de tu barrio, quién te rola los cigarros,
quién lustra el bronce que tocás ?

Yo ya te he olvidado, yo no vivo en el pasado,
yo no creo en los rencores por las cosas del ayer ;
pero vivo solo como un paria porque hay algo que me amarga,
yo te tuve y te dejé.

¿Qué vas a hacer?

¿Qué vas a hacer?

¿Qué vas a hacer?

Si me hago dueño de tu piel
Si por la noche te hago enloquecer

Dímelo, ¿Qué vas a hacer?

Dímelo, ¿Qué vas a hacer?

Si me hago dueño de tu piel
Si por la noche te hago enloquecer

Dímelo, ¿Qué vas a hacer?

Demanda

Demanda

¿Por qué,
cuando te desnudas,
no puedo dejar
de mirarte a los ojos?

Tié que haber gente pa tó

Tié que haber gente pa tó

  • Clastomanía: la excitación proviene de romperle a la pareja la ropa puesta.
  • Cratolagnia: excitación provocada por la fuerza de la pareja. Del griego kratos: ’poder’.
  • Dacrifilia o dacrilagnia: excitación sexual por ver lágrimas en los ojos de la pareja.
  • Dendrofilia: realizar el acto sexual contra un árbol.
  • Erotolalia: estimularse sexualmente solamente hablando acerca de sexo.
  • Espectrofilia: excitación producida por la imagen en el espejo.
  • Higrofilia: excitación producida por los fluidos corporales.
  • Melolagnia: excitación sexual provocada por la música (no necesariamente con letras eróticas). Del griego melos: ’música’.
  • Merintofilia: excitación sexual provocada por estar atado.
  • Moriafilia: excitación provocada por chistes sexuales. Éstos se utilizan como un instrumento de seducción, para crear una atmósfera permisiva.
  • Olfactofilia: excitación debida al olor de la transpiración, especialmente de los genitales.
  • Somnofilia: acariciar y realizar sexo oral a una persona dormida hasta despertarla.

Blogofilia: excitación debida a la lectura de blogs eróticos.

Más

Intimidad

Intimidad

Dice: En aquel tiempo yo era más joven, y mejor persona. Quizá tú también lo eras. Mejor persona, me refiero. Lo eras, sin duda. Tenías que ser mejor persona, porque si no nunca habría tenido nada que ver contigo.

Dice: Te quise tanto. Te quise con locura. Sí, así te quise. Más que a nada en el mundo. ¿Te das cuenta? Es para morirse de risa. ¿Te imaginas? Estábamos tan íntimamente unidos en aquella época que apenas puedo creerlo. Creo que eso es precisamente lo que más extraño se me hace ahora. El recuerdo de haber tenido tal intimidad con alguien. Una intimidad tan grande que me dan ganas de vomitar. No me cabe en la cabeza una intimidad así con otra persona. Nunca he vuelto a tenerla.

Dice: Sinceramente, quiero que me dejes al margen de todo de ahora en adelante. Lo digo en serio. Además, ¿quién te has creído que eres? ¿Te crees Dios o algo parecido? Tú no eres digno ni de lamerle las botas. Ni las botas de Dios ni las de nadie, si vamos al caso. Señor mío, ha estado usted frecuentando gente que no le conviene. Pero ¿qué puedo saber yo? Ya ni siquiera sé qué es lo que sé. Pero sé que no me gusta lo que has ido repartiendo a manos llenas. Al menos sé eso. Ya sabes a lo que me refiero, ¿no? ¿Me equivoco?



Me acompaña por el pasillo.

Dice: No sé cómo podría explicarle esto a mi marido si apareciera en este momento. Pero qué importa. Si nos ponemos a pensarlo, hoy día a nadie le importa un comino nada. Además, creo que todo lo que podía pasar ya ha pasado. A propósito, mi marido se llama Fred. Es un buen hombre. Trabaja duro para ganarse la vida. Y se preocupa por mí.

Me acompaña hasta la puerta, que ha estado abierta todo el rato. Durante toda la mañana han estado entrando la luz y el aire fresco y los ruidos de la calle, pero no nos hemos dado cuenta. Miro hacia el exterior y veo, oh, Dios, una luna blanca suspendida en el cielo de la mañana. No creo haber visto jamás nada tan extraordinario. Pero me da miedo comentarlo. Sí, me da miedo. No sé lo que podría pasar. Hasta podría echarme a llorar. O no entender en absoluto mis propias palabras.

Como un fantasma del pasado

Como un fantasma del pasado

apareciste en la playa con tu marido. No me atreví apenas a mirarte. Olías exactamente igual que hace ventiun años, cuando agarrabas mi sexo suavemente con la boca como si no quisieras soltarlo jamás.

Tú sí me mirabas, recordando lo mismo.

Buscamos lugares comunes, hablábamos él y yo. Luego se buscaron brevemente nuestras miradas. Me dijisteis que habíais vuelto a esta ciudad.

Nos despedimos musitando un a ver si nos vemos. Tú y yo nos fuimos pensando lo mismo. Ambos sabíamos lo que estaba pensando él.

Me encantaría verte de nuevo, a veces he pensado en ti. Me encantaría amarte de nuevo.

El adulterio según Einstein

El adulterio según Einstein

La Sra. M definitivamente
actuó de acuerdo a la mejor
de las éticas judeo-cristianas:

  1. uno debe hacer aquello que le gusta
    y que no hace daño a nadie más; y
  2. uno debe reprimirse de hacer
    aquello que no produce placer
    y que molestaría a otra persona.
A causa del punto 1) estuvo conmigo,
y por el punto 2) no te comentó ni una palabra.

¿Acaso no es esto irreprochable?

Horóscopos y tests

Horóscopos y tests

El pronóstico
para el amor
este verano
es bueno.

La única pregunta
es si estás buscando
el amor
sólo para este verano
o para que te dure
cuando llegue
el frío.

Dos años ya...

Dos años ya...

En mi casa no hay nada prohibido
pero no vayas a enamorarte
con el alba tendrás que marcharte
para no volver.

Olvidando que me has conocido,
que una vez estuviste en mi cama,
hay caprichos de amor que una dama
no debe tener.

Es mejor, le pedí, que te calles,
no me gusta invertir en quimeras,
me han traído hasta aquí tus caderas
no tu corazón.

Y después, para qué más detalles,
ya sabéis, copas, risas, excesos
como van a caber tantos besos
en una canción.

del verbo ser...

del verbo ser...

Fuimos hostias cuando el pan
destacaba por ausente,
fuimos doctor y paciente
en sala de espera impar.

Soy pretérito de musa,
eres carne de otro post;
fui cuarto y mitad inconclusa,
fuiste alquitrán en la voz.

Soy presa de oposición,
eres hilo de cometa,
seremos unas maletas
a la compra de un colchón.

Soy el dos y fuiste el tres
que ahora prefiere ser par;
si eres espejo, seré
…según, sin, so, sobre, tras…

No te muevas

No te muevas

Su piel era
tan blanca
que brillaba
con la luz
de la noche.

No te muevas,
me dijo,
y avanzó.
Ella puso
sus rodillas
en la alfombra
y avanzó.

Se detuvo
y puso
su adorable sexo
en mi cara.
Yo aspiré su olor
pero...

No respires,
me dijo,
No te muevas en lo absoluto.

¡Siempre amores! ¡Nunca amor!

¡Siempre amores! ¡Nunca amor!

Alma son de mis cantares,
tus hechizos...
Besos, besos
a millares. Y en tus rizos,
besos, besos a millares.
¡Siempre amores! ¡Nunca amor!

Los placeres
van de prisa:
una risa
y otra risa,
y mil nombres de mujeres,
y mil hojas de jazmín
desgranadas
y ligeras...
Y son copas no apuradas,
y miradas
pasajeras,
que desfloran nada más.

Desnudeces,
hermosuras,
carne tibia y morbideces,
elegancias y locuras...

No me quieras, no me esperes...
¡No hay amor en los placeres!
¡No hay placer en el amor!

Manuel Machado

Sigo sin olvidarlo

Sigo sin olvidarlo

No lo he olvidado
y espero que tú tampoco...

No hemos llegado
a encontrarnos

Pero sigo esperando
que llegue el momento

Sé dónde estás.
Llegaré

Casados

eth2.jpg

Soñar con una mujer hermosa es el consuelo de muchos hombres casados con una mujer hermosa.

(Lorem Ipsum, la basura de relleno de la vida)


Contigo

Contigo

Aunque no quieras creerme,
yo también fui un ángel una vez.

Como a todas,
hubo un momento
en el que el velo de la realidad
se me desgarró ante los ojos
y el dolor del amor
me hizo gritar
que nunca más volvería a querer

Por eso estoy ahora aquí,
contigo

Te castigaré por tu impotencia

Te castigaré por tu impotencia

Derecha te alzas ahora,
desconocida, y no te marchitas,
como si no fueras
jamás a dejar de estar tiesa.

En cambio, cuando Nemeseno
se acostó todo él junto a mí
ofreciéndome cuanto deseara,
pendías como un muerto.

Estírate, hínchate y llora.
Todo en vano:
no obtendrás compasión
alguna de mi mano.

Escitino de Teos (s. VI a.C.)

Más Benedetti

Más Benedetti

Una mujer desnuda y en lo oscuro
tiene una claridad que nos alumbra
de modo que si ocurre un desconsuelo
un apagón o una noche sin luna
es conveniente y hasta imprescindible
tener a mano una mujer desnuda.

Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera un resplandor que da confianza
entonces dominguea el almanaque
vibran en su rincón las telarañas
y los ojos felices y felinos
miran y de mirar nunca se cansan.

Una mujer desnuda y en lo oscuro
es una vocación para las manos
para los labios es casi un destino
y para el corazón un despilfarro
una mujer desnuda es un enigma
y siempre es una fiesta descifrarlo.

Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera una luz propia y nos enciende
el cielo raso se convierte en cielo
y es una gloria no ser inocente
una mujer querida o vislumbrada
desbarata por una vez la muerte.

La clave del éxito en el matrimonio

La clave del éxito en el matrimonio

Refiriéndola a los casados, y con palabras que recuerdan las antes citadas, la castidad conyugal sería la virtud que hace posible y facilita que a los quince, veinte, veinticinco o muchos más años de matrimonio, cada esposo se encuentre tan enamorado del otro y éste le resulte tan atractivo, en todos los sentidos del término, como aquel día ya lejano en que los dos quedaron recíprocamente prendados; o mejor, porque es más cierto, mucho más amable y arrebatador que entonces, por cuanto el cariño prolongado le ha conducido a descubrir y ahondar en su riqueza personal y en su hermosura más real y certera.

La castidad, por consiguiente, es algo grande, excelso, positivo, que no se limita o resuelve en un conjunto de prohibiciones y que va mucho más allá de los dominios de la mera genitalidad. Su objeto propio, como el de toda virtud, es el amor: En este caso, el amor de dos personas sexuadas -varón y mujer- y justo en cuanto tales. Y su fin, hacer que se despliegue y fructifique ese cariño en todas y cada una de sus dimensiones, no sólo en las directamente relacionadas con el trato corporal ni genital.



Por eso, para vivirla en toda su grandeza, es oportuno que cada miembro del matrimonio dedique expresamente todos los días unos minutos a decidir aquel o aquellos detalles de cariño y delicadeza con los que dará una alegría al otro y elevará la calidad y la temperatura del amor mutuo; como también que ponga todos los medios a su alcance para que esas manifestaciones de afecto decidido lleguen a cumplirse, teniendo en cuenta que si no se empeña en darles vida es muy posible que el trabajo y las demás ocupaciones las dejen en simple "buena intención".

De manera similar, un marido enamorado tiene que estar dispuesto a repetir muchas veces al día a su esposa, junto con otras manifestaciones de afecto, que la quiere. ¡Claro que ella ya lo sabe! Pero necesita de forma casi perentoria que semejante confirmación gozosa le entre por los oídos muy a menudo: es una delicadeza aparentemente mínima, pero que la reconforta y le da vigor para seguir en la brega, a veces ingrata, de sacar adelante con bríos renovados el hogar y la familia. Y el varón, por su parte, además de agradecer también en muchos casos la declaración paralela de su esposa, necesita pronunciar esas palabras para reforzar, mediante la afirmación expresa y materializada, los quilates de su amor y de su fidelidad.

Arcángeles

Arcángeles

Un día me dijiste:

Pierde tus alas y ven

De nada servirá seguir ocultando tu deseo.
De nada servirá tu fidelidad ni tus promesas

De nada servirá, pierde tus alas y ven.

Deja de ser un ángel.
Sé una persona normal.
Ven

Mejor nunca
te hubiera hecho caso.

Ahora no tengo
ni tu amor
ni mis alas

Haciendo el amor a un ángel

aaa.jpgSé que no eras un ángel
ni una puta

Me cogías como un ángel
hasta hacerme estornudar
por el roce de las plumas
de tus alas y claro
caían lágrimas de mis ojos

Llorabas entonces
como una puta enamorada
de un ocasional cliente caliente
y nuestros gemidos no sexuales
se elevaban a los cielos

Allí quedó nuestro amor, colgado
después de alguna noche
de sexo en la que perdiste las alas
al golpear contra una nube
y caíste hacia algún lugar del planeta.

No te volví a ver
pero sigo buscándote
y reavivando tu recuerdo
en iglesias y burdeles.

J. D. Perrota, encontrado en Cristal Secrets