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Jamás lo vas a saber

Ellas y ellos

Perlas

Perlas

Abu Bakr bin al-Abyad

Nunca me gustó beber
en los verdes prados
a menos que
un talle esbelto
viera conmigo
despuntar el alba
o que al caer la tarde
me dijera:

El viento tiene celos
de aquel que acaricia mis mejillas

Ella,
dueña de los corazones,
sembradora de inquietudes

Ella
que puede provocar deseo
al espíritu más templado

Dulces labios
que guardan perlas,
dando de beber al amante
herido de amor
y fiel a sus promesas.

No temas a los lobos

No temas a los lobos

No me abandones en las gargantas de los lobos,
pues sangran entre mis dedos las lágrimas del día,
agonía de apneas, serpientes marinas,
dragones alados entre hábitos de monjes medievales
y atrofias de superficies castas...

Siento tu aliento helado,
entre cánticos de gloria y adviento,
natividades muertas,
demonios azules de sexo oscuro...
No me dejes ahogada
en los óleos prendidos
de las púas de los cactus...

¿Qué temes pequeña...?,
¿qué te inquieta?

Jamás será vergonzosa

Jamás será vergonzosa

Puedo exhalar, con voz deforme,
el suspiro del placer de la carne
y perderme entre un mundo desnudo
en el que sólo se vive sobre el orgasmo

¡Ay! misterioso y cruel espasmo
gozoso momento incomparable
desnuda figura que, insoslayable,
me enredas en el aire del gemido

¿y cuánto semen será extraido
de mi cuerpo desnudo que sólo goza?
Pues jamás será vergonzosa
la práctica del placer prohibido.

Y así me miren para matarme
seguiré desnudo, tocándome
sudoroso, cansado, exitado,
esperando con paciencia el momento

en el que mi alma llegue al cielo,
para disfrutar el instante, el momento,
en que mis labios estallen en un alarido
y de mi éxtasis haga eco el gemido

El Salero

El Salero

Una nota de color
junto a la calle Ballesta
cuánta ilusión deshonesta
vive pisando ese suelo,
paseando los dineros
buscando comprar amor

Allí empezó a florecer
nuestra impaciencia tanguera
entre tragos de tequila
y canciones al oído,
de muchachitas que hacían
nuestros deseos arder

Allí vivimos romances
bajo la luz de la cueva
que de antiguo fue bodega
sala de juego después,
y que en nuestro tiempo vió
viejos tangos renacer

Asomó un tal Zabaleta
como llamao del destino
se cruzaron los caminos
y de loco desatino,
esa barra fue testigo
mudo y gritón a la vez

También allí coincidieron
otros grandes del momento
no por famosa, es cierto
pero con ese poder
de ser amigos honestos
hasta la muerte tal vez

Bar de constantes enredos
incluso en cierta ocasión
el amor vino a embrujarme
ciego y sordo me dejó,
y luego me toreó
de la traición hizo un arte

Jose A. González (101+19=120 poemas)

Jose A. González (101+19=120 poemas)

Al lector se le llenaron de pronto los ojos de lágrimas....
Y una voz cariñosa le susurró al oído:
¿Por qué lloras, si sabes que todo lo que lees en ese libro es de mentira?
Y él respondió: Lo sé, pero lo que yo siento es de verdad

Vergüenza

Vergüenza

¡Qué vergüenza
me dio al principio!
Luego me pareció graciosa
la cosa
y hasta me sentí orgulloso
de haberte mostrado
mi excitación.

Pero por la mañana,
durante el desayuno,
al verte la cara,
al verte sonreír
pícara pero amablemente,
volvió a entrarme una vergüenza espantosa.

Carta a mi prima Luna

Prevención de riesgos

Prevención de riesgos


Además de guantes,
se recomienda el uso
de cremas protectoras
y botas

Fruta amarga

Fruta amarga

Eras la luz de sol
y la canción feliz
y la llovizna gris
en mi ventana.

Eras remanso fiel
y duende soñador
y jazminero en flor
y eras mañana.

Suave murmullo...
Viento de loma...
Cálido arrullo de la paloma.

Ya no serás jamás aroma de rosal,
frescor de manantial en mi destino.
Sólo serás la voz que me haga recordar
que en un instante atroz te hice llorar.

Tus silencios

Tus silencios

Puedo oír tu voz aunque el equipo de música se haya sumado a tu ausencia, pero nunca podré escribir las palabras tal y como me las imaginé por primera vez ayer.

¿Sabes? Yo no tengo canción, todavía no existe, pero hay tantas otras que se parecen a la melodía que intuyo...

Así pues, pienso seguir el dictado de tus silencios otra vez, observando el paso del tiempo por encima de este cuerpo proyectado solitariamente en la pared, hasta la próxima.

Esta vez yo he sentido vértigo y tú has entendido la distancia que separa dos palabras tan opuestas como "nunca" y "siempre". El tiempo puede pasar muy deprisa...

De noche, mis inquietudes me desvelan y me siento como la mosca que buscó el calor antes de ayer atravesando el cristal de la ventana, pero ahora no sabe cómo salir de esta casa. Hace muchísimo frío en esta vida...

Y aunque estoy conmigo y con mi sombra, también hay señales que reclaman mi atención. Básicamente son pequeños detalles que desfilan ante el abismal precipicio del olvido...

Mis sueños se elevaron hasta tu techo de plumas y estrellas, en una habitación que me demuestra que todos alguna vez fuimos (y somos) ingenuos coleccionando montones de objetos aparentemente inútiles a los cuales nos aferramos por su valor simbólico (¿cuánto vale un recuerdo?).

Mientras tanto, me quedo inmóvil escuchando tus silencios...

Silicona

Silicona

Tal vez
si
lograra sellar
cada uno
de mis poros
con silicona,

dejarían
entonces,

de llorar
por ti.

Silenciosa y Mortal

La rueda del amor (Campoamor)

La rueda del amor (Campoamor)

y aunque me pesa en el alma,
no siento los corazones
que muellemente se agitan
bajo esos pechos de bronce.
...
Mas ¿cómo sin dar amante
a vuestro enojo ocasiones,
huís, dejándome solo,
sin advertirme por dónde,
tal que siquiera dejasteis,
pasando como ilusiones,
ni removida la arena,
ni destroncadas las flores?

Sin duda en mágico vuelo,
como celestes visiones,
entre la grama y los aires
os deslizasteis veloces,
huyendo mi fe constante,
pues vuestros pechos traidores
tienen el aire por guía,
y la inconstancia por norte.

Una de mis mejores ficciones

Una de mis mejores ficciones

Y después de aquella fiesta, vuelvo a casa con el discman a toda hostia. Estoy inflada de mistelas y tequilas. Voy como una cuba // Intento caminar en línea recta para no levantar sospechas// Joder, tía, te estás balanceando, te estás sujetando al semáforo para no caer, ni siquiera sabes si podrás llegar hasta casa//

Llevo la capucha puesta como si así pudiera disimular mi paranoia// Mujer que camina sola y alcoholizada un sábado noche por el centro de la ciudad // Algún gilipollas tenía que interceptar mi camino...: “Oye, nena. ¿te apetece tomar una copa?”// “¡Que te follen, imbécil!, que te follen!”// A veces preferiría tener un rabo entre las piernas para poder escuchar Carmina Burana sin interrupciones, en las madrugadas... [click] //


No sé porqué me he puesto a pensar en K.0 ( "Pero cómo no me vas a querer, si soy perfecta!" ) ...
Todas las noches tengo que pensar en algún tío, escribir mensajes a algún tío, masturbarme con algún tío en la cabeza // [ Rezaré a la Esfera para no volver a perder el sentido de mi vida ... Algo que irradia milagros a 500 mil herzios X 8 mil nanómetros bien podría parecerse a Dios...]

Rezaré.

Aguantando la noción en Plaza Ayuntamiento veo cómo mi autobús se aleja... Me siento en un escalón, estoy apunto de desaparecer// Yo podría morir del coma ... La niña de la falda de hipotermia// "Alteración sensorial, trae pa acá el surrealismo del momento que estoy escribiendo una de mis mejores ficciones y mañana por la mañana lo habré olvidado todo..."

Y, efectivamente, lo he olvidado todo.

Encerrada

El alimento del amor

El alimento del amor
Quiero ser tu piel en el invierno
para que el frio en ti no pueda entrar
quiero ser la luz en tu camino
sol en la noche, agua dulce en el mar.
 
Ser la puerta que nunca deje pasar
el largo silencio y a la soledad
ser distintos cuerpos para un mismo fin
ser, cariño mio, ser yo en ti.
 
Y si he de romper cadenas
que me aten a la costumbre
Yo las partiré
 
Y si he de mover montañas
que en mi mente no me dejen verte
mi amor, las moveré
 
Pongo a Dios por testigo que no te fallaré,
yo seré el consejo, nena pero no tu juez.
 
El tiempo me enseñó que el alimento del amor
es la confianza, el respeto y un colchón.

TARDE (Tango)

TARDE (Tango)

Letra y música de José Canet

De cada amor que tuve, tengo heridas,
heridas que no cierran y sangran todavia,
error de haber querido ciegamente,
matando inutilmente, la dicha de mis dias.

Tarde me di cuenta que al final se vive igual, fingiendo.
Tarde comprobe que mi ilusión se destrozo, queriendo...
pobre amor que esta sufriendo la amargura más tenaz.

Y ahora que no es hora para nada;
tu boca enamorada me invita una vez mas...

Aunque quiera quererte ya no puedo,
porque dentro del alma tengo miedo

Tengo miedo que se vuelva a repetir,
la comedia que me ha hundido en el vivir.

Todo lo que di, todo lo perdí.

Siempre puse el alma entera de cualquier manera,
soportando afrentas, y al final de cuentas me quede sin fe...
De cada amor perdido tengo sueños,
son sueños que me gritan y me lloran todavía,
errol de haber soñado tontamente matando,
futilmente, la dicha de mis días.

Tarde me di cuenta que al final se vive igual, mintiendo.
Tarde comprobe que ya mi amor se destrozó, queriendo.

Pobre amor que esta sufriendo la amargura más tenaz.

Y ahora que ya es tarde... para nada;
tu boca enamorada me invita una vez más...

Para Lady L. 

Lunes (Pepe Crow)

Lunes (Pepe Crow) Si el amor se contara como se cuenta el tiempo
Si mis besos se sumaran a tus besos un momento
Si fuera posible eternizar to´ lo que siento

Si el amor se contara...
Si el amor dibujara paisajes en mi cuerpo
estaría bañao con tu imagen
en cada surco, en cada puerto
Si fuera posible descifrar to´ los misterios

No habrÍa ni un despertar con intriga
en mi via contigo
No habría esperanza de hacerlo más grande, estaría parao
(y estas cosas no se pueden parar)
No habría duda, ni bronca, ni perdone,
romanticone
No habría eso que adoro que es mi tesoro
despertarme y encadilarme
cada mañana de ti.

Agua

Agua

Ya nada tengo yo que sea mío:
mi voz y mi silencio son ya tuyos
y los dones sutiles y la gloria
de la resurrección de la ceniza
por las derrotas de otros días.

La nube que me das en el agua de tu mano
es la sed que he deseado en todo estío,
la abrasadora desnudez de junio,
el sueño que dejaba pensativas
mis manos en la frente
del horizonte . . .

 

Carlos Pellicer

Duerme tu sueño

Duerme tu sueño

No,
ni aun agora he despertado;
que según, Clotaldo, entiendo,
todavía estoy durmiendo,
y no estoy muy engañado.
Porque si ha sido soñado
lo que vi palpable y cierto,
lo que veo será incierto;
y no es mucho que rendido,
pues veo estando dormido
que sueñe estando despierto.

...

Y sí haremos, pues estamos
en mundo tan singular,
que el vivir sólo es soñar;
y la experiencia me enseña
que el hombre que vive sueña
lo que es hasta despertar. 

Estado civil: dejénme en paz

Estado civil: dejénme en paz

Demonio de sombras.

En alucinación de desolación he buscado la sombra para aliviar mi alma de esa luz que me quema, y me tortura, y me delira, y me ciega, y me seca cada sentimiento. De repente, a lo lejos vi tu sombra, y me aferre a ella como el pulmón se aferra a el último suspiro, y me fundí en ella, y me perdí en ella, y caí en ella, y me posesione de ella.

En mi único refugio y prisión te sigo por valles del tiempo y te sientes observada, sientes mi sufrimientito, mi fatalidad, soy el único amante tuyo que ha recorrido cada sendero en tu cuerpo.

Aquí solo te veo a ti, y te conviertes en mi mundo, el único lugar habitable para mí.

Eres la perfección, no eres de luz ni eres de sombra, si no hubiera bien no habría mal, y entonces la perfección deja de ser el extremo y recae en el equilibrio.

Ahora sabes que estoy aquí, debes saber que solo te podré besar siendo tu sombra de la luz de la primera estrella para poder sentirnos cada noche

Angelika 

Cátulo

Cátulo

Vivamos para amarnos, Lesbia mía,
y mientras, no escuchemos lo que hablen
de nosotros los viejos pudibundos;
pueden soles ponerse y levantarse;
dormiremos los dos perpetua noche
cuando por siempre nuestra luz se apague.

Ven y dame mil besos, luego ciento;
otros mil y otros ciento al punto dame,
y otra vez cien mil dame en seguida.

Y al ir a completar muchos millones,
la cuenta equivoquemos, que ignorando
cuantos besos a darme al fin llegaste,
por lo menos, ¡oh Lesbia!, a algún celoso
le ahorraremos la pena de envidiarme.

Hoy desperté junto a la mujer más bella del mundo.

Hoy desperté junto a la mujer más bella del mundo.

Su aroma se había colado en mi piel y el recuerdo de sus besos trazaba un río infinito que me robaba el sentido.

El reflejo del amanecer acariciaba su cuerpo de sirena, sus caderas de marfil me mareaban al recorrerlas como un viajero que recordaba una tierra desconocida.

Sus cabellos oscuros bañaban la pureza transparente de su piel, como la noche profunda lo hace con la luna, acariciando las orillas de su indefenso pecho de paloma.

Cada vez que respiraba hundida en sus sueños me capturaba el aliento, me cautivaban las aguas calmas de su rostro, su sonrisa de labios entreabiertos me llevaba a desistir de mi pasividad de observador para esclavizarme en el vicio de acariciarle las mejillas

Sus manos diminutas se posaban en las sábanas como si fueran a volarse con la primera brisa de la mañana, y sus lunares dibujaban constelaciones que iba bautizando con el paso de mis manos.

Amé todo lo que ella odiaba de si misma, las torpes quemaduras de su brazo, sus hebras indomables, la imponencia de su contorno.

Quiero vivir lo que queda de mis días enredado entre sus piernas, despertar con ella entre mis brazos cuando la suerte me castigue, destaparme entero para entregarme a sus caprichos de mujer.

Podría haberla mirado toda la vida, ahora es ella la dueña de mi alma.

No quería despertarla, quizás soñaba conmigo, como yo lo hacia con ella, pero despierto.
 

Anónimo