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¿De modo que tendré yo que contemplar a la mujer que quiero tan solo como un invitado más? ¿va a ser otro el que sienta el placer de tus caricias? ¿Calentarás el regazo de otro sometida a él en perfecta avenencia? ¿será él quien eche la mano sobre tu cuello cuando quiera?
Ven antes que tu marido; no veo qué podemos hacer aunque vengas antes, pero a pesar de todo, ven antes. Cuando él se tienda sobre el lecho del triclinio y tú también vayas siguiéndole, con expresión de modestia, a tenderte a su lado, tócame el pie sin que nadie lo vea. Estate pendiente de mí, de los movimientos de mi cabeza y de la expresión habladora de mi cara: recibe esas señales furtivas y devuélvelas tú también. Te diré con mis cejas palabras que hablen sin voz; leerás palabras en mis dedos y palabras escritas con vino. Cuando te acuerdes de nuestros juegos amorosos, tócate las rosadas mejillas con tu fino pulgar. Si tienes que hacerme algún secreto reproche, cuelgue tu delicada mano del lóbulo de tu oreja. Cuando te guste algo, lucero mío, que yo haga o diga, dé vueltas el anillo sin parar en tus dedos.
No consientas que ligue sus brazos a tu cuello, ni reclines tu linda cabeza sobre su helado cuerpo; no le dejes que introduzca la mano en tu seno turgente, y, sobre todo, evita darle ningún beso, pues si se lo das, me declararé a voces tu amante, gritando: «¡Esos besos son míos!» (...)
Ya te llenará de besos, ya no se satisfará con ellos solamente; los favores que me concedes en secreto te los exigirá como débito; no se los concedas sin pesar (esto puedes hacerlo), como si cedieses a la violencia: enmudezcan tus caricias, y que Venus se goce en atormentarle. Si mis votos y deseos algo valen, no experimentará ningún placer; si nada valen, al menos no lo experimentes tú; mas sea cualquiera el proceder que adoptes durante la noche, a la mañana siguiente júrame, que nada le has concedido.
OVIDIO. “Amores”. Visto en Mujeres de Roma. Traducción de Vicente Cristóbal López


La percepción de los colores es un lenguaje sensorial comprensible para todos, es un lenguaje sin palabras. Es una forma de lenguaje visual.
El color tiene una calidad vivencial y un significado concreto, válido en general para todos.
El color es el lenguaje de los sentimientos, de los sentimientos visualizados. Los colores tienen un papel destacado en la vida de las personas.
Los colores como los marrones, beiges, cremitas son formales y tradicionales, poco estimulantes para la seducción.
Los tonos en la gama de los azules, producen una sensación de tranquilidad y de sutil sensibilidad ( sus símbolos, el cielo, el mar, el universo ) se presta para la seducción reposada, tranquila y serena ( ej.: ropa interior color lavanda ).
Los colores más brillantes e intensos como rojos, amarillos, violetas son estimulantes para la seducción.
El amarillo, transmite una sensación de ligereza, libertad y cambio.
El rojo simboliza el fuego, lo caliente, las brasas, la pasión, provoca sensaciones estimulantes, actúa siempre provocando excitación.

Me has dado la alegría de tus altos tacones,
el bebedizo alcohólico de tus medias de zorra
y la provocación del color de tus ojos
que Valera robase en Pepita Jiménez.
Me has seducido, en fin, con tu carmín idólatra
y el tóxico feroz de tus cejas negrísimas.
Y me has dado también el licor de tus labios,
el spleen de Madrid en las tardes de otoño,
el aroma de kif de Valle en sus Sonatas
y una luz turbadora en el show de los palcos.
El gesto y desafío devoto y altanero-
que Marilyn brindase al cuento de Capote.
En la noche más honda tu presencia ilumina
la amarga y devastada ausencia de la aurora,
y la frivolidad de tu risa miope
se hace rosa profana de salvación perpetua.
Aterrizaste ociosa con tus alas de maga
para contaminarme en mi desasosiego.
Bajo la luna llena, desnuda y melncólica
atraviesas espejos de deseo y de vértigo
con la aniquiladora belleza de la fiebre
invitando a un viaje de magia y de arrebato.
Si arcángel de ebriedad serás imán y pétalo,
si reina de las nieves, aviador y diamante.
ÁNGEL RODRÍGUEZ

Cuando por la tarde te dije que en realidad no pasaba nada,
tuve que bajar la cabeza para evitar tu mirada.
Y mi vida sería más sencilla si consiguiera explicar lo que pasa,
no tendria que estar de rodillas suplicando las palabras.
Que las cosas cuando se estropean es muy difícil arreglarlas,
lo que hoy te trae de cabeza se habrá pasado mañana.
Tiraste una piedra en el agua y vi las ondas que se acercaban
pero nunca escucho, nunca atiendo, nunca me entero de nada.
El día que nos fuimos al bosque con tu caja de trucos de magia
enseguida se hizo de noche y tú dijiste que te quedabas.
Yo era joven y fuerte entonces y no sabia lo que me esperaba,
pero recuerdo que prometiste que ibas a estar por la mañana.
La próxima vez que te vea no va a servirte la misma trampa
y tendrás que hacerte a la idea de que lo nuestro no se acaba.
Lo vi en una de esas películas de las que a ti tanto te gustaban
pero nunca escucho, nunca aprendo, no sé que pasa que nunca me entero de nada.
Ponte de luz, carbón, pólvora y ojosPonte de corazón, ladrillo fósforo
con quinientas espirales para llegarle
a la verde cumbre y ocultadas sedas.
Ponte de mar, estruendo, primavera
y manos estremeciendo el vaso, amante,
en el que cantan las sedes de otro tiempo.
Ponte de contemplar. amor, antiguamente
y dulcísimamente y perder como vidas
viejas y tirar la chaqueta cada día.
Ponte de puente; ponte, amiga, en puente
estrangulando el río en el que mujo y bramo
con robles, hojas.
Ponte para salir la falda nueva
y, tan cursi por el jardín, te nacerán en los ojos
lunas, avispas y una jarrita de miel.
Ponte de espaldas, natural y fuego
negro por los bajos conmoverán tus adentros
con gruñido vivo sin vivir en mí.
Ponte de piel de nuca, de guijarro,
de hombro, peñasco del crepúsculo,
al igual que una caja de música o cerezos.
Ponte de frío, ponte estatutaria
y cada embate será líquido inmóvil,
abril de jade, estigma de alabastro.
Ponte de recurrir, ponte de lengua
y unión, tormenta, carne para el discurso,
palabras como pasto lloviznado.
Ponte de vino, en fin, y calabaza
y tengamos, amor, amor, una hogaza candeal
y ojos para mirar el buen fuego y la muerte.

Soy la pasión
que altera tus sentidos,
perturba tu descanso;
impregnada de sueños
y deseos pervertidos,
soy la lengua
que corre depravada y lenta
por tu cuerpo adormecido;
la efusión más violenta,
exagerada, descomedida;
ímpetu y libido
que despiertas en mí con tu mirada:
me arrancas el amor que te profeso
en forma de gemidos y de abrazos,
y lo último que dejo
son balazos de labios
con constante retroceso
para arrancar tus blancos fogonazos
y devolverte el sueño con un beso.

Mi capricho.... eres tú:
Mi capricho es que cieges tus ojos al mundo, a la luz, al entorno, ...a mi...
Mi capricho es que, desnuda, recorras tu cuerpo.... lo dibujes con tus dedos
... que explores de ti aquello que mas te gusta....
que con tus dedos impregandos en tu saliva....
pellizques, indages, incites, excites, invadas, penetres, abras......
Mi capricho es, que en esta habitacion...busques tu mas oscuro placer...
que tus dedos abran tu intimidad y se afanen acariciando el centro de tu placer...
Mi capricho es, que impregnes nuestra calidad estancia de tu olor, del olor que desprende tu excitado sexo... el olor que emana de mezclar mi lasciva saliva con los humores de tu abierta intimidad...
Solo pido dos breves caprichos mas...
que humedezcas tus dedos en mis labios....
... y que me permitas beberte cuando te derrames, inundarme de ti, de tu olor y tu sabor.... y en mi caprichosa orgia... quizas puedas inundarme varias veces mas....
Es mi capricho
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